ANDRATX.- El grupo ecologista GOB pidió
ayer a la Demarcación de Costas que frene
la destrucción de las «últimas dunas» de
Camp de Mar, en Andratx. Según dicen en un
comunicado, en los últimos días se han
iniciado los movimientos de tierra, los
cerramientos de las parcelas, así como las
primeras obras de construcción de 11
edificaciones en la zona.
Según
dicen, las edificaciones cuentan con
licencia municipal de obra del 2004. El
problema es que afectan, de lleno, a las
dunas. Asimismo, denuncian que las obras no
sólo están arrasando las dunas, sino que
los pinares que las cubren
parcialmente.
Con el fin de evitar
estos «destrozos» , el GOB se ha dirigido a
la Demarcación de Costas de Baleares
pidiéndole que haga cumplir la Ley de
Costas, en el sentido de aplicar lo que se
estipula en el artículo 3, así como todo el
capítulo primero del Título III de la
citada ley.
De acuerdo con la Ley de
Costas, las dunas están consideradas como
dominio público marítimo-terrestre y todos
estos elementos están «absolutamente
protegidos».
En los próximos meses se
levantarán sobre el sistema dunar, único en
el municipio, un total de 11 edificaciones
con locales comerciales y aparcamiento. Muy
cerca del lugar, además, se enclava un
molino harinero que todavía no ha sido
rehabilitado pese a la insistencia de la
oposición.
En la plana política, el
portavoz del PSM, Miquel Puigserver,
solicitó recientemente al alcalde del
municipio, Jaume Porsell, que revisara la
licencia urbanística otorgada; pues el
sistema dunar desaparecería
inexorablemente.
El sistema dunar es
imprescindible para asegurar la
regeneración de las playas. El viento causa
que las dunas avancen tierra adentro y
llegan a tener una importante función de
protección y conservación de los frentes
costeros, pero esta zona de playa y dunas
se caracteriza por su gran fragilidad; por
lo que cualquier alteración puede acarrear
la pérdida de lo que la naturaleza ha
tardado en moldear años.