LORENZO MARINA
PALMA.-
Transcurridos cuatro meses desde su
detención por presunta extorsión y blanqueo
de capitales, María Ángeles López Calderón
dio ayer una particular y novedosa versión
de los hechos ante el juez. La novia del ex
jefe de Atracos del Cuerpo Nacional de
Policía se presentó como una supuesta
víctima de un malentendido.
A
petición propia, la abogada prestó ayer
declaración ante el titular del Juzgado de
Instrucción número siete, el juez Antonio
Garcias. María Ángeles López Calderón llegó
a los juzgados cubierta con un sombrero y
gafas de sol. Durante algo más de tres
horas, la letrada trató de justificar el
ingente dinero encontrado en una caja de
seguridad con una serie de confusas
declaraciones.
Así, la abogada trató
de dar una particular versión de la
extorsión a la cabecilla de Son Banya
Francesa Cortés Picazo, más conocida por
La Paca. La supuesta extorsión por
la que su pareja, el entonces jefe del
Grupo de Atracos José Gómez, cobró 600.000
euros de La Paca fue modificada
sustancialmente.
En primera
instancia, María Ángeles López Calderón
rebajó la cantidad a la mitad: 300.000
euros. También cambió el concepto por el
cual había cobrado dicha cantidad: «la
negociación del pago de una indemnización»
a su cliente, un paraguayo agredido en Son
Banya tras el robo de 2,4 millones de euros
en efectivo del poblado.
La abogada
aseguró ante el juez que hizo toda una
serie de pagos a su cliente. También indicó
que ella no se había quedado con dinero
alguno. De hecho, según su teoría aportada
ayer al juez, los miles de euros que le
fueron encontrados estaban pendientes de
ser entregados a su cliente.
Sin
embargo, el paraguayo Ignacio Durán, alias
El Nacho, rebatió todas las
explicaciones dadas por la que fue su
abogada. El Nacho insistió ante el
juez en que se había sentido «profundamente
engañado» por la letrada. De hecho, aseguró
que no había percibido cantidad
alguna.
Represalias
Adem
ás, Ignacio Durán aseguró ante el juez que
su abogada le aconsejó que viajara de
inmediato al extranjero para que evitara
supuestas represalias de los clanes de la
droga de Son Banya.
El Nacho
había presentado una denuncia por lesiones
después de recibir una brutal paliza tras
la desaparición de 2,4 millones de euros de
Son Banya. Durán realizaba trabajos
esporádicos en el conflictivo
poblado.
Hace unos días, la
investigación de Asuntos Internos del
Cuerpo Nacional de Policía sirvió para
detectar la presencia de Ignacio Durán, un
testigo clave en todo el caso, en Alicante.
Tras ser detenido fue conducido de
inmediato a Baleares.
Las sospechas
de presunto cohecho del entonces laureado
jefe del Grupo de Atracos de la Jefatura
Superior de Policía de Baleares, José Gómez
, se iniciaron en junio del pasado año. Las
investigaciones de Asuntos Internos sobre
presunta corrupción policial dieron nuevos
bríos al tener conocimiento de que la
cabecilla de Son Banya Francisca Cortés
Picazo había grabado a Gómez. La cinta de
La Paca contenía una conversación en
la que el inspector de policía le reclamaba
la suma de 600.000 euros. La grabación fue
depositada en el Juzgado de Instrucción
número siete de Palma.
El dinero de
la presunta mordida fruto de la extorsión
del entonces jefe de Atracos, José Gómez, y
su novia, María de los Ángeles López
Calderón, no tardó en aparecer. Unos días
después de su detención, una parte del
botín apareció.
El hallazgo se hizo
en una caja de seguridad de un banco
situado en la palmesana plaza del Olivar.
Allí se encontraron 240.000 euros
supuestamente propiedad de la abogada.
María de los Ángeles López Calderón fue
conducida hasta el juzgado. Entonces, su
estado de ansiedad no permitió tomarle
declaración. En un principio, la abogada
fue conducida ante el juez para que
rindiera explicaciones de la existencia de
dicha caja de seguridad. La letrada no pudo
articular palabra y fue llevada
directamente a Son
Dureta.
Inicialmente, la abogada fue
mantenida en arresto domiciliario, aunque
finalmente la Audiencia ordenó su ingreso
en prisión. No obstante, el pasado 20 de
diciembre el juez dejó en libertad a la
letrada y al ex jefe de Atracos después de
abonar 30.000 euros de fianza cada uno.