AMADEU GARCÍA
BARCELONA.- Poco
antes del duelo del Camp Nou, hasta Rafa
Benítez llegó una curiosa oferta: ¿Quiere
usted fichar a Eto'o? Lo reveló el pasado
domingo en El Rondo, de TVE,
Manuel García Quilón, representante del
técnico del equipo británico. Según éste,
el camerunés estaba «puesto en el mercado»,
probablemente por agentes independientes.
Su marcha, no obstante, fue descartada ayer
por el representante del jugador, Josep
Maria Mesalles, en declaraciones a este
periódico.
«No hay nada en absoluto.
En el mundo del fútbol hay mucha gente que
se gana la vida así, intentando proponer
cosas. Lo único cierto es que Samuel Eto'o
tiene contrato con el Barça y estamos muy
contentos con este club», explicó Mesalles.
«Muchas veces, hay gente que habla con un
club diciendo que lo hace en nombre de un
jugador determinado y después habla con ese
jugador diciendo que lo hace en nombre del
club. El único que representa a Samuel
Eto'o fuera soy yo y no he hablado con el
Liverpool. No hay nada. Más claro,
imposible», recalcó el representante del
delantero camerunés.
El Liverpool,
precisamente, ya intentó hacerse con los
servicios de Eto'o justo en la temporada en
que el camerunés cerró su llegada al
Barcelona, en el verano de 2004. Entonces,
el club británico se ofreció a ejercer
prácticamente de puente para que el Real
Madrid, poseedor de la mitad de los
derechos del futbolista y con opción
preferencial en caso de traspaso desde el
Mallorca, pudiera aligerar su nómina de
extracomunitarios en una campaña e
incorporar al delantero en sus filas.
Ronaldo, Roberto Carlos y Walter Samuel
eran sus tres extracomunitarios, el número
máximo permitido por la reglamentación de
la LFP.
Eto'o es un jugador que tiene
un excelente cartel en la Liga inglesa. De
hecho, el Liverpool ya le estuvo siguiendo
desde mucho antes de que saltara su fichaje
por el Barcelona. Y la entidad que se
jugará con el Barça el pase a la siguiente
ronda de la Liga de Campeones tampoco sería
la única que podría estar interesada en
hacerse con su fichaje. Dos clubes
británicos más también estarían encantados
de contar en sus filas con el voraz
delantero camerunés. Curiosamente, dos
equipos que han sufrido sus goles como
rivales en las dos últimas temporadas en la
Liga de Campeones: el Chelsea y el
Arsenal.
El club que dirige el
multimillonario ruso Roman Abramovich no
escatimaría gastos para arrebatarle al
Barcelona una de las perlas negras
de su delantera. Tras los insistentes
rumores que situaban a Ronaldinho como uno
de sus objetivos, ahora las flechas apuntan
hacia Camerún. El Chelsea podría pagar
hasta 50 millones de libras, unos 75
millones de euros, para llevarse al Eto'o a
Londres. En Stamford Bridge, anotó un gol a
la postre decisivo para eliminar a los de
Mourinho, tras imponerse el equipo de
Rijkaard por 1-2. El Arsenal, el equipo que
hincó la rodilla ante el conjunto azulgrana
en la última final de la Champions
con goles, precisamente, del camerunés y de
Belletti, se plantearía pagar hasta 20
millones de libras, casi 30 millones de
euros. El futbolista, no obstante, no
parece estar demasiado dispuesto a afrontar
un cambio de aires. Por lo menos, no en un
futuro próximo.
Y en el Barça, por
supuesto, están realmente encantados con
Eto'o. Sobre todo, después de su triunfal
regreso en el partido frente al Athletic.
Toda polémica ya está más que olvidada y el
vestuario azulgrana se congratula por haber
recuperado, por fin, a uno de los
delanteros más decisivos del mundo. «Si él
está en forma, es más fácil jugar»,
explicaba ayer Ludovic Giuly.
El
camerunés no fue, no obstante, el único
blanco de los elogios de su compañero de
vestuario. Ronaldinho, tan intermitente
como criticado esta temporada, también tuvo
su ración de halagos. «Necesitábamos
reaccionar, y si Samuel y Ronaldinho están
bien, mucho mejor para el equipo porque
ahora afrontamos dos meses muy difíciles en
los que tenemos que tener una mentalidad
ganadora para que las cosas nos salgan
bien», recalcó el francés.
Giuly,
incluso, bromeó con el último debate sobre
el peso del crack brasileño. «Se ha
visto que no está gordo. Yo, en cambio, sí
que soy pequeño», esbozó el delantero
francés.