RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- Una
docena de vecinos han acudido a un
prestigioso bufete de abogados para que
interpongan una denuncia en su nombre
contra el futuro párking subterráneo de la
primera línea de Porto Cristo. Denuncian
que éste carece de los informes preceptivos
de medio ambiente.
Los vecinos en
cuestión pertenecen a la Asociación de
Propietarios de Inmuebles de Manacor y
están en contra de que se fomente el
tráfico rodado en la primera línea del
núcleo turístico, cuando lo habitual es que
las primeras líneas de núcleos del litoral
sean peatonales.
El aparcamiento en
cuestión es uno de los proyectos más
importantes de los 14 que contempla el Plan
de Excelencia Turística de Porto Cristo y
que financian a partes iguales Gobierno
central, Govern y Ayuntamiento de Manacor.
Concretamente se emplaza entre las calles
San Jorge y San Luis.
Más plazas
en el Riuet
La obra se ha topado
con la oposición de numerosos vecinos que
consideran que su construcción dañará parte
de la vegetación existente cuando los
aparcamientos que se ganan en el subsuelo
serán sólo 35 y cuando está previsto un
aparcamiento al aire libre al final del
Riuet con capacidad para más de 200 coches,
lo que evitará transitar para aparcar en
primera línea.
Los vecinos denuncian
que el proyecto carece de los preceptivos
avales de Medio Ambiente y del área de
Movilidad. De hecho, aseguran que desde la
Comisión Balear de Medio Ambiente nadie ha
pedido el trámite técnico. Según los
vecinos todas las obras del Plan de
Excelencia Turística suponen una inversión
de 3,2 millones de euros y al afectar al
litoral deben contar con informes de medio
ambiente y movilidad.
El teniente de
alcalde delegado de Porto Cristo, Joan
Gomila, ha reconocido a los vecinos que es
cierto que no existe ni ha sido solicitado
informe alguno de movilidad y medio
ambiente y que la gerencia del Plan habría
tramitado dichos informes en caso de ser
necesarios.
Sea como fuere, la
polémica está servida. En la actualidad las
obras del párking están en proceso de
excavación para hacer los cimientos y
columnas.
Se han arrancado varios
pinos que molestaban y se han eliminado los
28 estacionamientos en superficie. Gomila
espera poder terminar las obras antes del
comienzo de la temporada turística. Por su
parte, los vecinos piden que se paralicen
las obras hasta comprobar si los informes
son obligatorios o no.
Los
denunciantes ignoran quién ha otorgado la
licencia de todas las obras.