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  Lunes, 26 de febrero de 2007 Actualizado a las 00:59
 

LA TELARAÑA
Discriminaciones

JUAN PLANAS BENNÁSSAR


Mucha razón lleva la escritora Antònia Vicens cuando en el pregón de la recién inaugurada Semana del Libro en Catalán aseguró que «las cosas tienen que ir bien mal en nuestra casa para que, año tras año, se tenga que celebrar la Semana del Libro en Catalán». En efecto. Los complejos de inferioridad generan extrañas patologías. Curiosas fobias. Dudosos experimentos que nos confirman cuánto cuesta asumir el fracaso personal sin apelar al colectivo.

Nunca he creído un ápice en los géneros literarios pero, aún así, no parece un absurdo organizar, por ejemplo, una feria sobre novela negra, libros de autoayuda, manuales de cocina, guiones teatrales, libros viejos, comics o nuevas tendencias audiovisuales. Vaya, que hasta podría entenderse un cónclave sobre rondalles o poesía posmoderna, sobre cata de vinos y alcoholismo por puntos, sobre censura lingüística, pureza étnico-nacionalista o cualquiera de los géneros clásicos en la clave que se prefiera, otomana, austro-húngara u occitana. Tanto da, porque todo parece valer cuando a la literatura se le ponen adjetivos y se la despoja de su esencia. La lengua como género literario es un cajón de sastre, una hélice trituradora, un subterfugio forzado y discriminatorio de la realidad, un simple reclamo electoral. Otro más.

Por eso, en la inhóspita carpa blanca del Patio de la Misericordia sólo brilla con luz propia el stand del Consell Insular dedicado, íntegramente, no a promocionar el libro o la lectura, sino todo lo contrario, a difundir y facilitar el visionado de su cutre televisión, la TeleMunar, que, por cierto, se veía fantástica en el enorme televisor digital allí instalado. A su lado, el Govern balear regenta un chiringuito algo más coherente, discreto y casi literario con unas agendas de regalo, marca Dirección General de Política Lingüística, unos curiosos mini diccionarios catalán-chino, rumano, inglés o castellano y algunos cuadernillos sobre Mossèn Alcover. Todo muy normalito, la verdad.

 
   
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