JOFRE SÁEZ
MAÓ/MAHÓN.-
«Los motivos por los que se han producido
estas diferencias de caja a lo largo del
ejercicio [2003] son de diversa causa,
entre otras, no disponer del cierre mensual
de los soportes contables de las
operaciones de tesorería, no recepción de
dichos soportes, no realización de las
conciliaciones bancarias pertinentes,
errores materiales, etc.». Estas son las
palabras con las que el interventor
municipal del Ayuntamiento de Maó
especificaba los motivos por los que se
produjo la diferencia de caja en el
ejercicio 2003.
El informe anual de
la Sindicatura de Cuentas alertó de un
agujero económico en el consistorio de
106.000 euros que aparecían sin justificar.
El informe del interventor municipal
justificó 50.453,30 euros, que corresponden
a los intereses de un préstamo del
ejercicio de 2000. Suma y resta quedan por
justificar algo más de 56.000 euros con
saldo negativo.
El jueves pasado, en
el pleno del Ayuntamiento de Maó, el
Partido Popular propuso al consistorio la
contratación de una empresa para que
realizara una auditoría externa
independiente para que procediese a
realizar un informe sobre las incidencias
detectadas por la Sindicatura de Cuentas en
diciembre de 2006 respecto al saldo deudor
del ejercicio de 2003 de la cuenta de
diferencias de caja, así como las
diferencias de existencia en tesorería y el
acta de arqueo, y los comprobantes de
cobros y pagos de tesorería del ejercicio
de 2003. La propuesta del portavoz del PP
en el Ayuntamiento, Juan Manuel Lafuente,
cayó en saco roto. Y es que no tan sólo se
denegó la propuesta de la oposición para
clarificar las cuentas sino que, además,
Bagur amenazó con quitarle la palabra la
portavoz popular: «Le pido que se
ciña a la verdad, todo lo que dice está
reflejado en el acta y está lanzando
acusaciones gravísimas, le tenía por otra
persona, lo que está haciendo es un flaco
favor a este plenario».
A día de hoy,
a pesar de la propuesta popular y
ante las evidencias apuntadas por la
Sindicatura de Cuentas y el informe del
interventor del Ayuntamiento de Maó, el
problema sigue sin solucionarse, mientras
el consistorio opta por dar por zanjado el
tema.
En el informe del interventor
se explica que las cuentas de Tesorería y
los registros de contabilidad se deben
justificar y soportar documentalmente.
Seguidamente el funcionario municipal que
firma como interventor afirma que existen
diferencias de caja: «Los motivos por los
que se han producido estas diferencias a lo
largo del ejercicio son de diversa causa».
Asimismo, los documentos facilitados
por el propio consistorio relativos a los
ingresos y pagos que pretenden justificar
los movimientos de la cuenta durante el
ejercicio de 2003, figura la firma de la
actual teniente de alcalde Marga Mercadal.
Un firma que no correspondía pues actuó
como concejala el 31 de enero de 2003,
cuando las elecciones fueron en mayo de ese
mismo año.