MIQUEL A. FONT
PALMA.-El Consell
de Mallorca reunió el sábado por la noche a
250 cazadores en el restaurante Es Pou de
Lloret. Era la cena anual que se celebra
coincidiendo con la Diada del Cazador. La
cena estuvo presidida por el conseller
insular Miquel Àngel Borràs y el director
de la Oficina de Caza, Miquel
Oliver.
En esta ocasión, los
dirigentes del Consell no pidieron
directamente el voto para UM como en años
anteriores aunque sí de forma implícita.
Tanto Borràs como Oliver hicieron discursos
destacando la «buena labor» realizada por
el Consell a favor de los cazadores para
finalizar animando a los presentes a que
ante las próximas elecciones, «no dejaran
perder el trabajo que se ha realizado»
desde la Oficina de Caza.
Oliver y
Borràs recordaron a los cazadores que
pronto habría unas elecciones y que por
ello no sabían si el próximo año seguirían
ocupando sus cargos en el Consell para a
continuación volver a pedir a los presentes
que tuvieran en cuenta el trabajo
realizado. Era la forma disimulada para
pedirles que en las elecciones volvieran a
confiar en Unió Mallorquina.
Como en
años precedente la cena tuvo lugar en el
restaurante Es Pou de Lloret, propiedad del
presidente de la Asociación de Sociedades
de Cazadores, Nadal Real Beltrán. La
mayoría de las cenas de cazadores que
organiza el Consell tiene lugar en este
restaurante. Además, el Consell premió hace
dos años al propietario del restaurante
cediéndole el negocio de la Diada de
Mallorca.
Los cazadores presentes en
la cena del sábado aplaudieron ampliamente
los discursos de Borràs y Oliver y
reconocieron que el Consell se había
volcado en ayudar a los aficionados a la
cinegética, un sector que agrupa a unos
20.000 aficionados.
Las
autoridades
La cena de Es Pou era
el preludio de la Diada del Cazador que se
celebró ayer en el Parque de Tecnologías
Ambientales. Participaron unos 150
expositores, los cuales además de vender
productos artesanos, realizaron diversas
muestras y demostraciones de actividades
autóctonas de la Isla, entre la que
destacaron el de tiro con honda, la caza
del tordo o la muestra de animales de raza
autóctona mallorquina.
Hasta el
lugar se desplazó la máxima responsable del
Consell, la presidenta Maria Antònia Munar,
quien visitó todos los stands
participantes, entregando a los
expositores un plato conmemorativo del
evento.
Tras la visita de rigor, la
presidenta del Consell mostró su
agradecimiento a «todas las personas que
han contribuido año tras año a que esta
Diada se siga celebrando después de siete
años».
Durante su estancia en Es
Parc, Munar estuvo acompañada por el
vicepresidente del Consell, Miquel Nadal;
el conseller Ejecutivo, Miquel Ángel
Flaquer; el director insular de Cultura,
Guillem Ginard; amén de la responsable
insular de Cooperación Local, Catalina
Julve y el conseller Ejecutivo de Medio
Ambiente y Natura, Miquel Àngel Borràs,
quien no podía faltar a la cita, ya que fue
su departamento quien organizó todo el
festín.
También asistió el conseller
de Obras Públicas, Antoni Pascual. No
asistió este año ningún alto cargo del
Govern que estuvo representado por la
directora general de Biodiversidad, Joana
Xamena. En el transcurso de la Diada se
celebró la II Muestra de Cocina de Caza, en
la que participan varios restaurantes y
firmas de alimentación y bebidas de
Mallorca. Asistieron a la Diada unas 35.000
personas, aunque algunas fuentes del
Consell elevaron la cifra a 60.000.