GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.- La empresa
Llabrés Feliu S.A. será la encargada de
construir el nuevo tanatorio municipal de
Sóller, que se ubicará en unos terrenos
anexos al cementerio de Son Sang, según el
acuerdo aprobado por el Consejo de
Administración de la Empresa Funeraria
Municipal.
Llabrés Feliu ha sido la
única empresa que se ha presentado a
concurso. Por un importe de 668.660 euros,
la constructora se ha comprometido a
ejecutar el proyecto en un plazo de catorce
meses.
El complejo ocupará dos
pequeños inmuebles que actualmente se
utilizan para servicios relacionados con el
cementerio, más un huerto, todos de
propiedad municipal. Contará con una
capilla multiconfesional, una sala de
recepción, una sala de espera, dos salas de
velatorio, dos cámaras frigoríficas, un
almacén, una oficina, tres baños y una sala
de prácticas sanitarias. Además, el
tanatorio contará con un horno crematorio
para la incineración de cadáveres, un
equipamiento que hace pocos meses el
Ayuntamiento prefirió incorporar al
proyecto inicial.
El alcalde, Carles
Simarro, ha explicado que «el proyecto está
totalmente integrado en la fisonomía del
cementerio» y ha matizado que «con las
nuevas instalaciones podremos despedir
dignamente a nuestros muertos, dando una
atención apropiada a sus familias en
momentos tan delicados y penosos».
La
Empresa Funeraria Municipal suscribirá un
préstamo bancario para acometer la
inversión, que prevé recuperar con su
futura explotación.