PALMA.- La mesa de contratación del
proyecto de reordenación de la Fachada
Marítima de Palma acordó ayer adjudicar
cada una de las cuatro fases de estas obras
a cuatro grupos de empresas, por un importe
de licitación global de 38,8 millones de
euros, 4,6 millones menos de lo previsto
inicialmente.
El concejal de
Urbanismo de Palma, Rodrigo de Santos
anunció ayer esta decisión, que deberá ser
ratificada hoy por el consejo de
administración de la EMOP para que sea
efectiva, y valoró la mejora dada en el
presupuesto total, gracias a que todas las
empresas adjudicatarias han presentado
proyectos por un importe inferior al
inicial.
El edil de Urbanismo afirmó
que las empresas seleccionadas garantizan
el desarrollo del proyecto de la Fachada
Marítima dado que tienen una «experiencia
demostrada» y añadió que la adjudicación se
ha acordado sin tener en cuenta si el
Consell Insular de Mallorca protegerá el
edificio de Gesa, que se encuentra en
primera línea de mar.
Según la
adjudicación acordada, la Unión Temporal de
Empresas (UTE) formada por Acciona y Obras
y Serveis Roig s.a. desarrollará el primero
de los cuatro lotes en los que se divide el
proyecto, el que abarca la primera línea de
mar entre la Costa den Gas y lo que será el
futuro Palacio de Congresos, por un importe
de 7,38 millones.
Las obras en
marzo
La segunda fase, la
prolongación de la calle Joan Maragall, se
ha adjudicado a la UTE formada por Dragados
y Coepsa, con un importe de licitación de
9,7 millones de euros, mientras que el
tercer lote, la eliminación de la central
eléctrica y reconversión de la zona es para
Melchor Mascaró, con un proyecto de 10,6
millones de euros.
Por último, la
cuarta fase, que prevé el encauzamiento del
torrente de Na Bàrbara, estará a cargo de
Ferrovial-Agroman y Centro Montajes, con un
coste final de 11 millones de euros. De
Santos aseguró que la elección de las
empresas «garantiza» el desarrollo del
proyecto, dado que todas cuentan con una
«experiencia demostrada» y ya ejecutan
otras obras con el Ayuntamiento en las que
están cumpliendo los plazos. Así, está
previsto que en el plazo de un mes se
puedan iniciar las obras de las cuatro
fases, que se ejecutarán de forma
simultánea, si bien este proceso está
«condicionado al estado actual de edificios
y accesos» de las zonas a reordenar, dijo
De Santos. Acerca del edificio de Gesa, el
concejal dijo que cree, según «fuentes
extraoficiales», que el Consell dejará para
después de las elecciones la decisión de
proteger o no este inmueble y señaló que,
en cualquier caso, el Consistorio de Palma
ha cumplido su «meta» con este proyecto,
que no tiene «parangón» en Baleares, y que
sería «de justicia» que éste «no se
retrasase» por esta cuestión que sólo es un
intento de «poner trabas».
Entre los
méritos del proyecto, que supondrá la
reordenación de los barrios de Polígono de
Levante y La Soledad, De Santos destacó
«nunca más» se construirán en primera línea
de mar viviendas en pantalla como en la
playa de Can Pere Antoni.