| |
|
EL MUNDO OPINA
¿Cuál será la próxima mentira?
Una de las coartadas más repetidas de
Eberhard Grosske para justificar ante su
parroquia que esté viviendo en un chalé con
una superficie construida de 680 metros
cuadrados consistía en recordar que había
sido él motu proprio quien había
avisado al Catastro para que actualizaran
la superficie construida en toda su
totalidad para así dar ejemplo pagando todo
lo que le tocaba en concepto de
contribución urbana. Una vez más la enésima
coartada salta por los aires: Grosske sólo
estaría pagando el equivalente a una
superficie construida de 132 metros
cuadrados. Lo peor de embarcarse en una
primera mentira es que necesita de una
segunda para tapar la primera y así
sucesivamente. La situación política de
Grosske como candidato a la Alcaldía de
Palma por el Bloc cada día se torna más
angustiosa. Ya no sólo es este periódico
quien está pidiendo su cabeza sino incluso
respetados opinadores que, desde la
izquierda, le recuerdan al líder de la
coalición rojiverde que no es de recibo
que, siendo un flamígero censor de
construir en suelo rústico, contribuya a
dar salida en el mercado a una vivienda en
rústico que, para más inri, es «ilegal e
ilegalizable» según el Ayuntamiento.
|
|
|
| |
 |
|
|
|