ESTEBAN URREIZTIETA
SENCELLES.-
Eberhard Grosske paga el IBI (Impuesto de
Bienes Inmuebles) como si su chalé de
Sencelles midiera menos de la mitad de lo
que él ha declarado oficialmente y casi
cinco veces menos que lo que ha certificado
Hacienda. El cabecilla de Esquerra
Unida-Els Verds (EU-EV) tributa fiscalmente
como si su complejo residencial contara con
una superficie total de 132 metros
cuadrados.
En total abona 133,59
euros al año, tal y como refleja el último
recibo remitido al líder de Esquerra
Unida-Els Verds (EU-EV), el correspondiente
al ejercicio de 2006. Sin embargo, el
complejo residencial de la familia Grosske
mide mucho más. Tanto como 680 metros
cuadrados. Esta es la cifra calculada
oficialmente por la Oficina del Catastro
dependiente del Ministerio de Hacienda. Y
estas son las dimensiones por las cuales
está obligado a responder fiscalmente el
concejal del Ayuntamiento de Palma que
aspira en las próximas elecciones a
convertirse en el sustituto de la
popular Catalina Cirer.
El IBI
se deduce en función de las dimensiones de
la vivienda que previamente ha calculado el
Catastro. Sin embargo, Grosske paga
religiosamente su contribución como si su
casa midiera cinco veces menos de lo que
realmente mide.
Grosske está pagando
de menos a las arcas públicas del municipio
donde reside. Tanto si se tiene en cuenta
la conclusión del Catastro como si se
emplea como referencia las dimensiones que
él mismo ha declarado ante el Registro de
la Propiedad número uno de Inca.
En
la escritura pública su chalé mide
oficialmente menos de la mitad de lo que
certifica el Catastro. Es decir, 312 metros
cuadrados. En cualquier caso seguiría
siendo el doble de los metros cuadrados
construidos por los que responde
fiscalmente. Por lo tanto, Grosske está
tributando menos impuestos municipales de
los que toca se mire por donde se
mire.
Para intentar eludir su
responsabilidad el edil de Cort ha llegado
a negar incluso los números que baraja el
Ministerio de Economía y Hacienda. «Si mi
chalé mide 680 metros cuadrados, pongo mi
puesto a disposición del partido y me
retiro», dijo visiblemente nervioso el
pasado 25 de enero durante el transcurso
del Pleno municipal.
Promesa
incumplida
Grosske replicó con
estas palabras la información de EL
MUNDO/El Día de Baleares, que se limitaba a
cotejar los metros declarados oficialmente
por él en el Registro de la Propiedad con
los contabilizados por el Catastro. El
portavoz de Esquerra Unida-Els Verds
(EU-EV) se comprometió públicamente durante
el Pleno a abandonar la política si su
residencia tiene 680 metros cuadrados
construidos.
Este periódico
reproduce de nuevo los documentos que
prueban de manera inapelable que el
complejo que habita el líder de izquierdas
tiene las medidas que apuntó la información
de este diario. Esto es, casi 700 metros
cuadrados construidos. El informe elaborado
por los técnicos del Ministerio de Hacienda
explica que el complejo está dividido en 4
partes diferenciadas destinadas todas ellas
a «vivienda». La principal cuenta con unas
dimensiones de 209 metros cuadrados; y a
ella le suman tres de 132, 193 y 40 metros
cuadrados.
La realidad y la
escritura
A las partes
consideradas a efectos legales como
residenciales añade la Oficina del Catastro
otros dos elementos más: una piscina de 24
metros cuadrados y un almacén de 82. La
realidad constatada y grafiada por el
Catastro contrasta con el contenido de las
escrituras presentadas por Grosske.
Según la información que obra en
poder del Registro de la Propiedad la casa
del líder rojiverde «consta de planta baja
y planta piso con una superficie total
construida de 312,68 metros cuadrados».
Pero sea cual sea la cuantía contemplada en
el Registro de la Propiedad, Grosske tiene
que abonar el IBI de acuerdo con lo que
fija la Oficina del Catastro. Es decir, 680
metros cuadrados.