GABRIELA CORRAZO
POLLENÇA.-El Área
de Medio Ambiente del Ayuntamiento de
Pollença realizará un seguimiento del
estado de las aguas que salen de la
depuradora del municipio y que se vierten
al torrente de Sant Jordi.
El
Institut Mediterrani d'Estudis Avançats
(Imedea) colaborará en esta iniciativa que
contempla muetreos periódicos, así como
analíticas del lecho del torrente.
Asimismo, se estudiará el fondo del lecho
para analizar la presencia de los residuos
sólidos y su evolución.
«Desde que
entró en funcionamiento la nueva depuradora
se han apreciado a simple vista mejoras en
la zona del torrente», señaló el concejal
de Medio Ambiente, Joan Comas. Así se
constata la última analítica: la depuradora
funciona correctamente y las aguas son de
buena calidad. Sin embargo, la intención
del Ayuntamiento es contrastar
científicamente todos los aspectos de esta
mejoría.
Como consecuencia de la
contaminación de las aguas sucias que
históricamente se han vertido sobre la
Bahía de Pollença y sobre el torrente de
Sant Jordi, el Ayuntamiento inició en 2003
un programa para muestrear y controlar la
calidad hídrica.
A raíz de este
seguimiento que han venido realizando los
técnicos municipales, se puso de manifiesto
la necesidad de habilitar una nueva
depuradora. Fue así, como nació la
iniciativa de instaurar una nueva estación
de aguas fecales que se inauguró en agosto
de 2006.
Desde 2003, las analíticas
se han basado en el control de oxígeno
disuelto en el agua, la turbiedad, la
presencia de coliformes y la medición de
elementos químocos, como el nitrógeno y el
fósforo.
El nuevo seguimiento, sin
embargo, incluirá el análisis residual de
metales pesados. Y es en estos estudios
donde colaborará el Imedea. Los primeros
resultados podrán conocerse en el mes de
abril, destacó el responsable del área
municipal.
«Pese a haber mejorado la
calidad del agua con la entrada en servicio
de la nueva depuradora, el Ayuntamiento
continuará con esta campaña a fin de
garantizar un correcto funcionamiento de
las infraestructuras actuales y obtener
datos que permitan la recuperación de la
Bahía de Pollença», puntualizó Comas.