INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Govern ha modificado el proyecto básico del
Parc de Ses Estacions para mejorar la
extracción de los malos humos y la
contaminación ambiental de la estación
intermodal subterránea de tren y autobús
que se construye en el subsuelo de este
espacio libre.
A falta de escasas
fechas para que estos trabajos se
inauguren, la dirección de obras ha
comenzado a instalar a lo largo y ancho de
la superficie de este parque urbano toda
una serie de casetas de pasta de vidrio que
albergan conductos de extracción de humos y
maquinaria de refrigeración. Son hasta un
total de 17, de unas dimensiones de entre 8
y 10 metros cuadrados cuya presencia es más
notoria en el extremo del parque más
próximo a la entrada principal próxima de
la plaza España.
Desde el exterior
el impacto visual es mínimo y su imagen se
asemeja a las clásicas oficinas de
información turística. La instalación de
estas casetas no estaba incluida en el
proyecto básico inicial del arquitecto Juan
González De Chaves aunque sí en el
posterior de ejecución que ha desarrollado
la Conselleria de Obras Públicas y que está
en su tramo final tras 2 años de obras.
Su colocación no hubiera sido
necesaria en el caso de que la maquinaria
ferroviaria que albergase la estación
intermodal fuese eléctrica cosa que, por
ahora, estará descartada. Los trenes de SFM
siguen utilizando el gasoil como
combustible.
Ante la acumulación de
gases y malos humos que generarán unas
instalaciones que contarán con estación de
tren más autobús incluyendo además un
aparcamiento para vehículos, el Govern ha
procedido a instalar un sistema de
extracción que aparece camuflado en las
casetas de vidrio que ya pueden
contemplarse en un parque aún en obras.
Reducir el impacto visual
De esta forma se evitarán los
problemas que sucedieron sin ir más lejos
en la estación de Jacint Verdaguer durante
los primeros días de su inauguración donde
la falta de previsión para la instalación
de maquinarias de extracción provocó
numerosas quejas por parte de los usuarios
del tren.
La posterior instalación
de turbinas mitigó un problema que el
Govern no quiere repetir en la estación
central de Palma.
Para evitar el
impacto visual de los respiraderos en el
conjunto del parque las casetas han sido
distribuidas de forma bastante homogénea a
lo largo de las más de 5 hectáreas de
extensión de este espacio y se espera que
una vez que la vegetación del parque
alcance altura, su impacto visual será
mínimo.
De hecho el Ayuntamiento de
Palma, según ya han apuntado fuentes de la
propia Concejalía de Urbanismo, ya está
pensando en ofrecerle una utilidad añadida
a las mismas colocando paneles con toda
clase de información municipal en su
exterior. Uno de los inconvenientes que
para el Consistorio ha tenido la colocación
de estos respiraderos en el parque es que
se ha reducido la extensión de terreno
destinada a parterres aunque no de forma
significativa en el conjunto de la
extensión.