RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.-El Club
Astronómico de Manacor Newton, que preside
Miquel Amer, ha solicitado al Ayuntamiento
de Manacor que en la nueva normativa
urbanística prevista para los próximos días
se incluya el plan contaminación
lumínica cero para los nuevos proyectos
privados y públicos, tal y como se está
ejecutando ya en numerosas capitales
europeas de más de 25.000
habitantes.
La contaminación lumínica
es la emisión de flujo luminoso de fuentes
artificiales nocturnas en intensidades,
direcciones o rangos espectrales
innecesarios para la realización de las
actividades previstas en la zona en la que
se instalan las luces. Entre otros efectos
negativos, reduce la visibilidad de la
mayoría de las estrellas causando problemas
a los observatorios astronómicos y
perturbando algunos
ecosistemas.
Miquel Amer recuerda en
nombre de su colectivo que la red de
iluminación del municipio de Manacor tiene
un grado de contaminación excesivamente
elevado. Así las cosas, los nuevos
proyectos se están adaptando a normativas
nacionales y europeas.
Cuando se
trata de proyectos privados, la
contaminación lumínica es, en muchos casos,
del 35% y cuando son públicos el grado de
contaminación se rebaja al 20%, gracias a
la presión del Govern por sus últimas
ordenanzas y reglamentos.
El Club
Astronómico Newton está realizando un
despliegue sin precedentes en el plano
informativo para dar a conocer a todos los
vecinos las consecuencias de la
contaminación lumínica y las ventajas de su
reducción, como el ahorro de energía.
Además, se detallan cuestiones como las
obligaciones de los promotores privados y
públicos en nuevas instalaciones de futuro,
la tecnología que debe emplearse,
etc.
Modificaciones
Hoy
se debate en el Ayuntamiento
manacorí una modificación de la
normativa urbanística sobre alturas,
edificabilidad, profundidad, usos, etc. Los
astrónomos pretenden que se contemple la
contaminación lumínica cero para
todo lo que se instale a partir de ahora
tanto en la vía pública como en los
proyectos que tengan fachada al aire
libre.
El club asegura que ingenieros
y arquitectos, además de los profesionales
en iluminación, son conocedores de todas
las normativas y reglamentación en vigor y
que normalmente las aplican siempre que el
proyecto de obra incluya recomendación o
imposición. Por ello se considera
importante que el Ayuntamiento asuma la
iniciativa como lo han hecho capitales
europeas.
El ingeniero municipal
Antoni Monserrat se ha encargado en los
últimos meses de realizar un completo
proyecto sobre contaminación lumínica en el
municipio de Manacor.
De hecho, toda
la red pública que se cambia, se
rehabilita, se modifica, o se repone está
obligada a cumplir con todas las leyes
supramunicipales en vigor, bajándose los
grados de contaminación considerablemente.
Monserrat coincide con Miquel Amer en la
obligación de adaptarse a los nuevos
tiempos, una vez que se ha demostrado las
ventajas que esta iniciativa comporta.