«Es un recuerdo importante de los
paisajes que representan los rincones más
íntimos y representativos de nuestra
cultura». Jaume Matas, president del
Govern, se expresó con estas emotivas
palabras en la inauguración del museo de
Josep Coll Bardolet.
Según dijo, la
obra de «uno de los ciudadanos más
queridos» desprende fascinación por la
tierra, por la gente y por la sociedad en
general. El presidente recordó que la
Fundación servirá para potenciar el
dinamismo cultural de Valldemossa.
«Para mí residir en Valldemossa es
un premio a la existencia», relataba el
artista en una entrevista a este diario.
Uno de los primeros paisajes que pintó fue
Sa Calobra, que, por entonces, «era un
lugar prácticamente ignorado».
Las
tonalidades del paisaje mallorquín, dice,
siempre han ido acorde con su paleta.
Define la pintura como una lucha con los
colores y lo abstracto como una magia que
necesita de armonía.
Coll Bardolet
ha recibido meritorias distinciones, como
la Creu de Sant Jordi, de la Generalitat de
Catalunya, y la Medalla de Oro del Govern
balear.