Con las palabras del párroco de
Valldemossa, se abrió la inauguración de la
Fundación-Museo de Josep Coll Bardolet. La
iniciativa nació del deseo del propio
artista de dejar parte de su obra pictórica
en Valldemossa. «Su voluntad era que sus
cuadros se quedaran aquí, y nació mi carga
de conciencia», explicó Feliu Bauzà,
secretario general de la Conselleria de
Inmigración y
valldemossí.
Tres años más
tarde se construía la Fundación de la que
es presidente el propio pintor e integrada
por miembros del Govern, del Ayuntamiento y
amistades. Su objetivo es no sólo preservar
y exhibir la obra de Coll Bardolet, sino
promocionar el arte y la cultura en toda su
extensión.
El proyecto fue
auspiciado por la Conselleria de Turismo a
través de sus planes de
desestacionalización turística. Gracias a
su ayuda, se adquirió y se reformó el
antiguo palacio de Can Francés, con 2,6
millones de euros, para convertirlo en
museo. «Aunque Valldemossa está ya
diversificada, con el museo lo estará
todavía más», dijo el conseller de Turismo,
Joan Flaquer. «Esta es una fecha que
formará parte de nuestra historia», dijo,
por su parte, el alcalde Joan Muntaner.