MAÓ/MAHÓN.- El turismo náutico es una
actividad que genera «elevados beneficios
económicos» en Menorca aunque, a la vez,
«genera un elevado impacto ambiental sobre
el medio natural». Lo advierte un estudio
del Observatorio Socioambiental de Menorca
(Obsam), que concluye que Son Saura del
Sud, Cala Pregonda, Macarella y Binigaus
son las playas estudiadas que reciben una
mayor presión del turismo náutico.
Los datos fueron recogidos durante
los meses de julio y agosto de 2002 y en
agosto de 2006. Según el OBSAM, en Son
Saura del Sud el número máximo de
embarcaciones fondeadas en 2002 llegó a las
59 y descendió hasta las 52 el año pasado.
Aun así, se convierte en la playa con más
presión náutica de toda la isla.
El
análisis del Obsam alerta de los impactos
que puede producir el turismo náutico, que
pueden ser directos, como el vertido de
aceites y combustible al mar, el vertido de
residuos diversos, el deterioro de las
praderas de posidonia y los ruidos. Pero
también puede producir impactos indirectos
como el aumento de las zonas de amarre y la
construcción de espigones. Y es que,
continúa el estudio, si el número de
embarcaciones es muy elevado se produce el
efecto de desaparición del horizonte para
los bañistas, «un impacto paisajístico de
primer orden».