MARIONA CERDÓ
PALMA.- El nivel del
mar subirá hasta un metro en Baleares y los
turistas dejarán de viajar a las Islas
porque en sus respectivos países dejará de
hacer frío. Estas son, en líneas muy
generales, las conclusiones a las que llega
el informe Los impactos en España por
efecto del cambio climático, elaborado
por la Asociación para la Defensa de la
Naturaleza (Adena).
El estudio
advierte de que si se mantiene el ritmo
actual de emisiones de CO2, se
acelerarán muy seriamente los efectos del
calentamiento global, una situación que
podría provocar la desaparición de las
playas mediterráneas, entre ellas las de
Baleares y muy especialmente las más
llanas.
Según explicó a Europa
Press el experto en energía y cambio
climático de Adena y uno de los autores del
estudio, Heikki Willstedt, las mutaciones
que se producirán en el paisaje costero
serán uno de los perjuicios del cambio
climático que el Archipiélago sufrirá más
directamente.
Willstedt recordó que
diversos estudios auguran una subida de
entre 60 centímetros y un metro de las
líneas de costa. «Las playas pueden verse
afectadas, tanto por el aumento del nivel
del mar como por las corrientes, y pueden
desaparecer, algo que ocurrirá con mayor
frecuencia en la zona de Levante y en el
sur», destacó.
En este sentido, el
científico señaló que cuando haya
tormentas, aquellas islas más bajas podrán
quedar «anegadas por el mar, algo que puede
tener graves repercusiones económicas,
humanas y medioambientales». También
remarcó que el cambio climático suavizará
las temperaturas de los países nórdicos,
«lo que conllevará que no tengan que acudir
al Mediterráneo para encontrar sol y
playa».
Por último, el responsable
de Adena pidió a los ciudadanos que hagan
un uso moderado de los recursos con el
objetivo de desacelerar el cambio climático
y de que sus consecuencias no sean «tan
nocivas» para el medio ambiente ni para la
economía insular. Asimismo, aconsejó
utilizar la menor energía posible y no usar
el coche privado cuando exista la
posibilidad de usar otros transportes
«igual de eficaces y
económicos».
Modelo
turístico
De hecho, tal y como ya
publicó este periódico, el cambio climático
pone en riesgo el modelo turístico de
Baleares. La subida de las temperaturas, la
falta de agua potable y, sobre todo, el
ascenso del nivel del mar amenazarán
seriamente en las próximas décadas la
pervivencia de la principal actividad
económica del
Archipiélago.
Así lo aseguran
los expertos, quienes advierten de que el
turismo será sin lugar a dudas uno de los
sectores más afectados por el calentamiento
global. Y no es de extrañar, puesto que las
previsiones de los meteorólogos pronostican
para dentro de 100 años incrementos de las
temperaturas de hasta 7 grados centígrados,
descensos de las precipitaciones del 30% y
subidas del nivel del mar de hasta un
metro. Unas circunstancias que a la fuerza
tienen que poner en peligro el modelo
turístico de sol y playa de Baleares. Un
estudio elaborado por el Ministerio de
Medio Ambiente y la Universidad de
Cantabria asegura que las playas del
Archipiélago habrán retrocedido 16 metros
en 2050, un hecho que supondría
directamente la desaparición de muchos
arenales de las Islas.
La
construcción en la primera línea de costa y
la alteración constante de los ciclos
naturales han eliminado las defensas del
ecosistema ante una subida brusca del nivel
del agua.