San Francisco: Fran, Raúl
(Emilio), Cerdà, Tomeu, Kiko, Galletero
(Manu), Didac, David (Fernando), Ángel,
Marc (Mamadu), Igor (Salinas).
Manacor: Jaume, Bennasar
(Pau), Sergi (Serralta), Tomeu (Peñaranda),
Enrique, Héctor, Luis, J. Carlos (Xavi),
Moises, Muñoz, Andreu.
Goles:
1-0. M. 25; Angel. 2-0. M. 33; Angel.
3-0. M. 55; Manu.
Árbitro:
Escribano Gimenez, buena actuación en
general. Mostró tarjetas amarillas a Cerdà,
Galletero, David, Andreu. Tarjeta roja a
Fernando.
Incidencias: Partido
matinal Unos 200 espectadores se dieron
cita ayer en Son Fuster en una mañana fría
y nublada para presenciar el
derbi.
J. M. M.
PALMA.- El
derbi que enfrentaba ayer en Son Fuster al
cuadro local y al Manacor se decantó
claramente del bando colegial. Los pupilos
de Pep Sansó fueron muy superiores en todo
momento a un rival muy necesitado de
puntos.
En el partido la clara
superioridad de los locales fue patente
desde el pitido inicial. De hecho, el claro
protagonista del cuadro visitante fue su
guardameta, Jaume, que tuvo unas felices
intervenciones para lograr evitar un
marcador de auténtico escándalo.
El
primer tanto llegaba al borde de la media
hora. Un atento Ángel, de cabeza, enviaba
al fondo de la red una falta lanzada por el
hábil delantero Ivo. El 2-0 no tardaría en
llegar. Sería de nuevo Ángel quien, a la
salida de un saque de esquina, lograba
batir por segunda vez al buen guardameta
manacorí. Al filo del descanso pudo haber
llegado el tercero, pero un lanzamiento de
Ivo se fue fuera a escasos centímetros de
la portería rojiblanca. Así, con un claro
2-0 se llegó al final de los primeros 45
minutos.
Tras el descanso los dos
técnicos efectuaron un doble cambio; los
locales en busca de amarrar un resultado
que no peligraba y los de Jaume Sastre para
intentar por todos los medios acortar
distancias. Nada más lejos de la realidad,
ya que Manu lograría establecer el tercer
gol tras una buena jugada trenzada por
Ángel e Ivo. Este mismo jugador pudo haber
logrado el cuarto, pero su lanzamiento de
libre directo se estrellaba en el palo tras
tocar el guardameta. Y es que las ocasiones
se repetían para el San Francisco.
En
definitiva, partido más fácil de lo
esperado para los intereses colegiales que
le afianza una temporada más en la elite.
Mientras, al Manacor le quedan ocho
auténticas finales para intentar conseguir
una cada vez más complicada salvación.