LUIS ÁNGEL TRIVES
PALMA.- Al
contrario que en anteriores jornadas, la
suerte no sonrió al Real Mallorca. En el
día en el que los hombres de Gregorio
Manzano regresaron de tierras gallegas sus
rivales en la tabla aprovechaban las
oportunidades que se les presentaban y
convertián la zona baja de la tabla en un
auténtico pañuelo. Los dos últimos
clasificados, Real Sociedad y Nástic,
sacaron petróleo de sus visitas a Sevilla y
Vigo. Los donostiarras certificaron la mala
racha del Sevilla de Juande Ramos y
arrancaron un empate que vale su peso en
oro. Es más, si les hubiera acompañado la
suerte probablemente habrían vuelto a San
Sebastián con la victoria bajo el brazo ya
que estrellaron un balón en el palo y
desperdiciaron ocasiones para haber batido
a Palop.
En cuanto al Nástic de
Tarragona, el colista de primera se resiste
a despedirse de la categoría a las primeras
de cambio y tras la goleada al Espanyol de
la jornada pasada ayer logró un empate en
casa del Celta de Vigo gracias aun gol de
Javier Portillo en el minuto 76 de partido.
Ese tanto provocó que, una vez finalizado
el encuentro la afición de Balaídos
estallase en pitos contra su equipo y que
la directiva llevase a cabo una reunión de
urgencia en la que se emplazó al día de hoy
el futuro como técnico celeste de Fernando
Vázquez.
El más beneficiado sin duda
fue el Levante de Abel Resino. Los granotas
acudían al Santiago Bernabéu con toda la
ilusión del mundo pero conscientes de que
el Real Madrid debía aprovechar la ocasión
para asaltar el liderato. Tras los noventa
minutos las sensaciones fueron bien
distintas.
El coliseo blanco vio
como Salva Ballesta anotaba el único tanto
del partido tras un penalti cometido por
Diarra sobre Tomassi. La pañolada y los
pitos del final no hicieron más que
beneficiar los intereses granotas que, con
este triunfo, empatan a puntos con Celta y
Athletic de Bilbao, que sucumbió ante el
Betis en San Mamés, y se pone a sólo un
punto del equipo entrenado por Gregorio
Mazano.
La lucha por abandonar los
puestos de descenso está siendo más
encarnizada que nunca y la próxima jornada
se prevé de infarto pese a ser la 22. El
Real Mallorca recibirá al Zaragoza sabiendo
los resultados de la Real Sociedad y del
Betis. Los vascos recibirán al Real Madrid
y los verdiblancos disputarán el derbi
frente al Sevilla.
Durante el
domingo, el conjunto rojillo tendrá la
mirada puesta en los encuentros del Nástic
frente al Osasuna, el del Levante ante el
Recreativo de Huelva y el del Athletic de
Bilbao en el Vicente Calderón.
Para
los amantes de las estadísticas hay una
puerta abierta para evitar el entrar en las
últimas posiciones en la tabla y ese es el
hecho de que desde que empezó el año 2007
el Mallorca ha ido alternando victorias con
derrotas. Empezó el año perdiendo frente al
Athletic y ganó después al Sevilla, volvió
a perder ante el madrid, se deshizo del
Recreativo de Huelva y doblegó la rodilla
en Riazor.
El domingo, si hay que
atenerse a esta estadística, toca victoria
bermellona en el ONO Estadi aunque Aimar,
D´Alessandro y compañía tratarán de que
suceda todo lo contrario.
Si se
dieran una serie de combinaciones de
resultados, el Mallorca podría entrar por
primera vez en lo que llevamos de temporada
en posiciones de descenso con el
consiguiente golpe moral que ello
acarrearía para la plantilla bermellona que
hoy disfrutará de día libre. A buen seguro
que todos ellos seguirán dando vueltas a la
jugada del penalti de Jordi López.
Ya
en los vestuarios de Riazor muchas fueron
las voces que clamaron por la poca
consideración que el colectivo arbitral
está teniendo con el Mallorca en lo que a
penas máximas se refiere y no sería de
extrañar que a lo largo de esta semana se
volviesen a escuchar críticas acerca de ese
aspecto. Algo que en esta temporada no se
ha escuchado mucho en Mallorca pese a los
fallos de los colegiados.