GABRIELA CORRAZO
SA POBLA.- Los
poblers obraron el
milagro de renovar el tejado de la
iglesia del santo más querido en la
localidad: Sant Antoni Abad. Todos juntos,
feligreses y no confesionales, autoridades
locales y del Govern consiguieron sustituir
un tejado de más de 300 años por uno nuevo.
Una mejora que parecía muy difícil de
lograr.
El esfuerzo y el trabajo de
muchos organizando cenas,
tramponades, torradas, fideuas,
rifas y demás iniciativas recompensó el
ánimo y junto a los convenios de
colaboración con el Ayuntamiento y el
Ejecutivo balear se llegó a cubrir el
presupuesto: 639.543 euros. Y hasta pudo
recuperarse el sonido de una campana que
fue fundida en el año de 1675 y que es
patrimonio de la iglesia
antigua.
Transcurridos 650 años del
inicio de su creación, la iglesia de Sant
Antoni Abad tiene hoy un tejado digno. No
hay noticias en el pueblo de que en los
últimos 300 años -se terminó en 1696-
hubiera sido objeto de renovación. Pero a
día de hoy el nuevo techo cuenta incluso
con tejas personalizadas, ya que incluye la
firma de aquellos vecinos que colaboraron
comprando una y autografiándola. Esta
iniciativa fue de la Obrería de Sant Antoni
y las tejas «especiales» fueron de las
primeras que se colocaron en el techo, que
está sobre el órgano y son las que se ven
en un color más claro.
La renovación
se remonta a 2002 cuando el rector cesante,
Muquel Mulet, informó al párroco entrante,
Joan Pons, del lamentable estado del tejado
de la iglesia y la necesidad de renovarlo.
A partir de allí comenzó una campaña que
paso a paso gestó y concibió el sueño de un
tejado nuevo para el Sant Antoni de la
puebla. El gran aporte de los vecinos ha
sido un reconocimiento de la labor social y
cultural que desempeña la iglesia local,
así lo manifestó el párroco Joan Pons en
sus palabras de agradecimiento.
El
alcalde, Antoni Serra Mir, destacó que éste
fue un proyecto «necesario y oportuno» con
el que ha participado todo el pueblo y esta
«unión de todos los poblers ha sido
la clave».
Los actos de inauguración
estuvieron presididos por el obispo de
Mallorca, Jesús Murgui, quien señaló que la
obra ha sido fantástica y debe ser orgullo
de todos los ciudadanos de Sa Pobla. Por su
parte, el conseller de Educación y Cultura,
Francesc Fiol, en representación del Govern
-quien ha suscrito un importante convenio
con el obispado para la conservación del
patrimonio eclesiástico- recalcó que la
participación de la sociedad civil de Sa
Pobla es la más importante en la conclusión
de este proyecto.