El portavoz del PP en Baleares, Miquel
Ramis, negó ayer que la dimisión como
alcalde de Santa Margalida de Antoni del
Olmo responda a un «proceso de depuración»
entre las filas del PP para evitar
eventuales escándalos que pudieran ser
utilizados electoralmente por la
oposición.
Preguntado por esa posible
lectura de la renuncia de Del Olmo, Ramis
dijo que «en absoluto» se debe a ese motivo
y que se trata de una decisión personal que
responde a cuestiones familiares.
«He
hablado con Antoni después de que anunciara
su dimisión y me ha confirmado que lo ha
hecho porque su familia está sufriendo»,
dijo en referencia a su implicación en el
caso Cintas por el supuesto cobro de
comisiones irregulares. «El partido y todos
tenemos que respetar esa decisión»,
añadió.
«Fue un anuncio que
sorprendió incluso a muchos de sus
colaboradores ya que fue una determinación
repentina, aunque precedida de un largo
proceso de meditación», dijo a
Europa press.