GABRIELA CORRAZO
SANTA
MARGALIDA.- El pueblo ya tiene nueva
alcaldesa: Ana Rodríguez. La joven concejal
de Hacienda y madre de familia asumió ayer
la responsabilidad de dirigir los destinos
de todos los margalidans hasta el
próximo mes de mayo.
Arropada por las
principales figuras del partido
popular, entre ellas José María
Rodríguez, secretario general del PP, el
presidente del Parlament, Pere Rotger,
varios concejales populares de pueblos
vecinos e Isabel Llinàs, directora del
Institut Balear de la Dona, Ana Rodríguez
se convirtió en la primera mujer que asume
las riendas de Santa Margalida.
«Hoy
es un homenaje y reconocimiento a todas las
mujeres del municipio y un llamado a que
participen de forma más activa en la vida
política del pueblo», dijo Rodríguez.
Su acto de investidura fue impulsado
por Miquel Ordinas, el alcalde accidental
más breve de la historia de La Vila con tan
sólo 9 horas y media. El concejal de
Urbanismo propuso la votación nominal para
elegir nuevo alcalde. Ana Rodríguez fue
elegida alcaldesa con siete votos a favor.
Seis del PP y uno de UM. Los
Independents por Santa Margalida se
abstuvieron, en tanto que el PSOE votó a
favor de investir como alcalde a Miquel
Cifre.
El portavoz del PSOE justificó
la urgencia de convocar el pleno ayer mismo
porque «por encima de todo está el pueblo y
es urgente que tengamos alcalde», señaló.
Manifestó que Santa Margalida y los
margalidans merecían una actuación
muy distinta por parte del PP para que la
situación no se hubiera convertido en un
circo.
Acto de
renuncia
La figura de Antoni Del
Olmo tomó protagonismo en el pleno de ayer
por la mañana. Como no hizo acto de
presencia, pues ya había firmado el acto de
renuncia, fue Miquel Cifre quien tomó el
protagonismo. Así, comenzó el turno de
intervenciones con una frase de Jean Paul
Sartre: «Todas las cosas ya están dichas
pero cuando ninguno escucha volvemos al
comienzo».
Cifre abrió el turno de
intervenciones con un enérgico discurso en
el que señaló que «hoy se acaba un período
que se inició en 1997 con una moción de
censura impulsada por Jaume Matas». Cabe
recordar que en ese año los concejales del
PP se unieron a Can Picafort Unit para
votar una moción de censura que desplazó a
Cifre de la Alcaldía. Refiriéndose a las
situaciones que llevaron el lunes pasado a
Del Olmo a renunciar como alcalde de Santa
Margalida, señaló que «éstas son las
consecuencias de una moción mal impulsada».
Por su parte, el concejal
independiente Antoni Reus manifestó
su voluntad de propiciar acuerdos puntuales
frente a la evidente minoría del equipo de
gobierno.