M. A. RUIZ
PALMA.- El portavoz del
PP de Baleares, Miquel Ramis, anunció ayer
que su partido emprenderá acciones
judiciales contra Eberhard Grosske si se
confirma la existencia de infracciones
urbanísticas en el chalé con piscina
construido sobre suelo rústico que el
candidato del Bloc a la Alcaldía de Palma
se ha comprado en el municipio de
Sencelles.
«Los servicios jurídicos
del PP», indicó Ramis en rueda de prensa,
«están estudiando las repercusiones
judiciales que puedan tener las actuaciones
del líder del Bloc para determinar si hay
infracciones no prescritas... aunque a lo
mejor llegamos a la conclusión de que no
hay dada perseguible», matizó
luego.
Miquel Ramis salía así al paso
de las manifestaciones efectuadas el jueves
por los principales dirigentes del Bloc
(PSM, EU y EV), quienes atribuyeron las
informaciones de este diario sobre el chalé
de Grosske a una «operación miserable» y
una «campaña de difamación» diseñada por el
PP contra la coalición.
Al respecto,
el portavoz popular denunció ayer el
«fariseísmo» y la «hipocresía» de estos
dirigentes del Bloc. «A la izquierda se le
llena la boca predicando en contra de las
construcciones en suelo rústico, y a
continuación sus dirigentes hacen todo lo
contrario», enumero Ramis: «Grosske se
compra un chalé con piscina en suelo
rústico, la familia del coordinador de Els
Verds [Miquel Àngel Llauger] tiene una
casita en la playa y el portavoz del GOB
Miquel Àngel March tiene una finca en la
Serra de Tramuntana».
«Por su puesto
que la gente de izquierdas tiene todo el
derecho del mundo a vivir en un chalé con
piscina», añadió Miquel Ramis, «pero
también el resto de los
mallorquines».
En este sentido, se
preguntó por qué Grosske sólo declaró en el
registro de la propiedad los 312 metros
cuadrados de la vivienda principal, pero no
el resto de construcciones, como una nave
agrícola o la piscina, que completan los
680 metros cuadrados construidos detectados
en la finca por la Gerencia del Catastro,
dependiente del Ministerio de Economía y
Hacienda.
El pasado miércoles,
Grosske aseguró en rueda de prensa que no
ha hecho ninguna obra ilegal y que todas
estas edificaciones ya existían cuando
compró la finca, en la primavera de 2005,
pero no pudo aclarar por qué no las declaró
en el Registro. «En vez de pedir tantos
certificados para cubrirse las espaldas»,
le replicó ayer Ramis, «lo que debería
haber hecho Grosske es ir al Ayuntamiento y
decir: 'Aquí hay una piscina y una nave
agrícolas, quiero legalizarlas».
Por
otro lado, Miquel Ramis consideró muy
propio de la «pereza intelectual» que el
líder del PSIB, Francesc Antich, haya
anunciado que convertirá la corrupción en
el eje central de su campaña electoral.
«Si quieren que hablemos de
corrupción, lo haremos. La defensa del PP
está preparada», anunció ayer el portavoz
popular, para aclarar a continuación
que no se trata de «ninguna amenaza. No nos
vamos a quedar parados, vamos a poner en
evidencia las contradicciones e hipocresías
del resto de partidos».