JUAN RIERA ROCA
PALMA.- Ser balear
es un factor de riesgo para sufrir piedras
en el riñón. La incidencia de la litiasis
renal en las Islas es más del doble y casi
el triple que la que se registra por
término medio en España. ¿Las causas?
¡Buena pregunta! Los investigadores no lo
saben a ciencia cierta.
El
Laboratorio de Litiasis Renal de la
Universitat de les Illes Balears (UIB),
dirigido por el catedrático de Química
Félix Grasses, es una de las plataformas
mundiales de investigación sobre los
cálculos renales, que en esta comunidad
sufre nada menos que el 14% de la
población.
Esto supone, sobre el
número real de habitantes de Baleares, que
ya supera el millón de personas, 140.000
enfermos y enfermas de piedras en el riñón.
«Y los casos que se nos escapan, porque no
llegan a declararse», señala el doctor
Daniel Muñoz, miembro del Laboratorio de
Litiasis.
Muñoz es médico urólogo y
colaborador de Félix Grasses. Acaba de
lograr un doctorado (a los médicos se les
llama «doctor» pero la mayoría no lo son)
por una tesis con la que ha identificado
los factores responsables de la formación
de los cálculos renales papilares y no
papilares.
Según informa el doctor
Muñoz, en alusión a los datos recogidos a
lo largo de los años por el Laboratorio de
Litiasis Renal de la UIB, la incidencia de
esta enfermedad es en las Islas del 14%,
mientras que la incidencia media del
conjunto de España no supera el 6%, es
decir, más de la mitad.
Las causas
-esa gran incógnita que se mencionaba al
principio- se aducen a distintas
circunstancias, aunque no existe aún una
evidencia determinante al respecto. «Sí que
se descarta que el origen del problema esté
en el agua», señala el médico, en alusión a
un posible exceso de calcio.
Por el
momento se sospecha con especial intensidad
de dos posibilidades, que podrían darse,
incluso al mismo tiempo. Una es la
endogamia, el hecho de que históricamente y
en muchos pueblos de las Islas, los
mallorquines se hayan casado siempre entre
reducidos grupos
familiares.
Lesión en la
papila
De hecho -explica Muñoz-
cuando se realizaron trabajos de campo, se
detectó con cierta frecuencia que enfermos
de piedras de una zona presentaban
apellidos que podrían estar emparentados.
La endogamia se sospecha causa de altas
incidencias de otras
enfermedades.
Otra causa podría ser,
señala el experto, la dieta que se sigue en
las Islas, muy rica en proteínas.
Precisamente el médico y científico ha
corroborado con su investigación el déficit
de inhibidores, como el citrato (que se
encuentra en los cítricos) o el fitato (que
se en cereales y legumbres).
El
doctor Muñoz ha desarrollado una
interesante investigación que identifica
los factores responsables en la formación
de los cálculos papilares y no papilares.
Su tesis doctoral se enmarca en la
investigación llevada a término por el
Laboratorio de Litiasis Renal de la
UIB.
Entre los dos tipos de litiasis
de oxalato cálcico monohidratado (OCM)
conocidas, el tipo I o papilar y el tipo II
o no papilar, hay diferencias estructurales
que sugieren mecanismos de formación
diferentes. Ésta ha sido la base del inicio
de la investigación del científico de la
UIB.
La litiasis de oxalato cálcico
papilar se relaciona con la existencia de
una lesión a la papila (zona del riñón) que
permite la fijación sobre el área lesionada
de la partícula inicial sobre la cual se
formará el cálculo, explica el especialista
en el desarrollo de sus tesis
doctoral.
En el segundo tipo de
litiasis de oxalato cálcico, la no papilar,
este punto de fijación a la papila renal
está ausente y se implican en la formación
de los cristales partículas que, como
consecuencia de situaciones de
sobresaturación de déficit de inhibidores,
precipitan.
Otra posibilidad que
llega a suceder es que queden retenidas en
cavidades de baja eficiencia urodinámica,
de forma que actúan como núcleos de
crecimiento heterogéneos en torno a los que
se irán depositando las diferentes capas
que acabarán por constituir el cálculo. El
objetivo de la tesis del doctor Daniel
Muñoz ha consistido en analizar una serie
de variables potencialmente relacionadas
con la formación de estos tipos de cálculo.
El doctor Muñoz recogió y analizó un total
de 185 cálculos procedentes de 135
pacientes incluidos en el estudio.
De
este total, 36 pacientes presentaron
cálculos de OCM puros. Tras acceder a
participar en el estudio, se les realizó
una historia clínica detallada y un estudio
metabólico con una orina de 24 horas. Con
ello el doctor Muñoz determinó el volumen y
las concentraciones de ciertas
secreciones.