MARIONA CERDÓ
PALMA.- El portavoz
del PSM en Andratx, Gabriel Puigserver,
reconoció ayer en los juzgados de Palma
haber construido sin licencia una casa en
una zona de máxima protección. Lo hizo a
raíz de la denuncia presentada por un grupo
de ciudadanos en la que se le acusa de
cometer un «delito continuado contra la
ordenación del territorio» que estaría
agravado por su condición de
concejal.
Lejos de negar las
imputaciones, Puigserver las reconoció
prácticamente todas, aunque matizó que la
edificación se levantó hace doce años en
base a una casa de aperos preexistente.
Para justificar la ausencia de una licencia
de obras, el edil alegó que en aquel
entonces no tenía ningún conocimiento
Urbanismo y no le dio importancia al hecho
de que tuviera que pedir un permiso, según
se desprende de la declaración de
Puigserver, a la que tuvo acceso ayer este
periódico.
Sin embargo, ante las
preguntas del abogado que ha formulado la
demanda en representación de un grupo de
vecinos del municipio, Mateo Ventayol, el
edil del PSM admitió que en la escritura de
propiedad de la parcela donde está
construida la casa no consta la existencia
de esa construcción. Eso sí, defendió que
el ayuntamiento andritxol expidió un
certificado en este sentido, pero no
presentó la prueba ante el juez.
La
parcela en el que se encuentra la
construcción y varios solares anexos más
son propiedad a partes iguales tanto de
Puigserver como de sus cuatro hermanos. El
edil nacionalista, que ayer declaró ante el
juez José Castro en el Juzgado de
Instrucción número tres de Palma,
compareció en representación propia y de su
familia.
Vivienda
unifamiliar
Según la versión
defendida por el concejal, Puigserver y sus
hermanos solicitaron una licencia para
construir una vivienda unifamiliar en una
de las parcelas del solar, que les fue
denegada por el Consell de Mallorca al
estar ya vigente la Ley de Espacios
Naturales. Dos años antes, siempre según la
versión del edil, los cinco hermanos
empezaron a restaurar «de una manera
pausada» una caseta de aperos situada justo
en la parcela de al lado, una labor para la
cual no solicitaron licencia
alguna.
La construcción inicial, de
60 metros cuadrados, se transformó en una
casa de 100 metros cuadrados más un
voladizo que estuvo concluida en 1995. A
partir de ese año, explicó Puigserver, no
se hizo ningún otro cambio en la
construcción.
Fue precisamente a raíz
de la reforma ilegal de la caseta de aperos
que el Ayuntamiento de Andratx abrió un
expediente a Puigserver. Fue en 1995 y
ahora, doce años después, el caso ha sido
rescatado por unos denunciantes anónimos.
Curiosamente, el celador que confirmó la
ampliación ilegal de la caseta fue Jaume
Gibert, que hoy ingresará de nuevo en
prisión por el Caso Andratx.
Con todo, Puigserver defendió
durante su intervención ante el juez que
respetó en todo momento la licencia que le
había sido denegada y que lo que tanto él
como sus hermanos hicieron fue ampliar una
construcción preexistente sin permiso.
En este sentido, el portavoz del PSM
alegó que «hoy no se puede rehabilitar una
vivienda que esté en zona ANEI [la
catalogación urbanística del solar en
cuestión]» pero que cuando él lo hizo «sí
se podía». De acuerdo con esta tesis,
Puigserver sostuvo que «todavía está
pendiente de que se adpote una solución a
la cuestión de que si la rehabilitación de
una vivienda preexistente es o no
legalizable».
El edil nacionalista,
también explicó que cuando recibió el
decreto de Alcaldía de paralización de la
obra, fue a hablar con el entonces concejal
de Urbanismo, Eugenio Hidalgo, para
preguntarle qué tenía que hacer. «Haz un
papel», cuenta Puigserver que le contestó
Hidalgo.
Es por ello que el concejal
redactó una instancia defendiendo que se
trataba de unas simples obras de mejora
acometidas a raíz de un incendio sucedido
en la zona. Sin embargo, siempre según la
versión de Puigserver, el Consistorio nunca
contestó a esa petición y no ha sido hasta
ahora que el edil y su familia han sabido
que ese silencio administrativo debía
interpretarse de forma negativa para sus
intereses.