E. COLOM / E. URREIZTIETA
PALMA.-
El 25 de febrero Eugenio Hidalgo Garcés
cumplirá 57 años. Y a menos que el fiscal
anticorrupción decida lo contrario, lo
tendrá que celebrar en la prisión
provincial de Palma junto al celador
municipal del Ayuntamiento, Jaime Gibert.
«Tenía previsto celebrarlo organizando una
comida con la Tercera Edad», aseguraba ayer
un Hidalgo que actúa como si aún ostentara
la vara de mando.
El ex alcalde
recibió ayer a mediodía la noticia. La
Audiencia le da de plazo hasta esta noche
para acudir voluntariamente a la cárcel,
donde pasará un máximo de dos meses y de
donde no podrá salir ni siquiera abonando
la fianza de 100.000 euros que le impuso
Latorre en su anterior internamiento. Si no
va hoy, pasaría a estar en busca y captura.
Hidalgo dejó claro ayer que no
protagonizará una huida hacia adelante.
«Acataré todas las decisiones judiciales y
permaneceré en la prisión el tiempo que
estimen oportuno, así nadie podrá decir que
he interferido en la investigación ni habrá
más suspicacias», declaraba Hidalgo a este
diario horas después de la
noticia.
El ex primer edil del PP
reiteró que siempre ha actuado sin
quebrantar la legalidad pero que respeta al
máximo a la Justicia. Eso sí, se mostró
seguro de que probará su «absoluta
inocencia» cuando llegue «el juicio
definitivo».
Hidalgo estuvo ayer en
compañía de sus familiares más allegados y
empaquetó sus enseres antes de ingresar en
la cárcel, lo que previsiblemente ocurrirá
a lo largo de la tarde de hoy. El que en su
día fue guardia civil encargado de la
seguridad de la Casa Real aseguró estar
«muy entero». «En la vida hay que afrontar
los golpes que te den por muy duros que
sean».
La Fiscalía le acusa de cinco
delitos mientras estaba al frente del
Ayuntamiento. Todos relacionados directa o
indirectamente con el Urbanismo. Hasta el
momento se desconocen los detalles del
rosario de operaciones que se le imputan y
que ya le llevaron a prisión 17 días antes
de Navidades.
En declaraciones a la
agencia Efe, el abogado de Jaime Gibert,
Juan Luis Matas, manifestó que su cliente
«está destrozado y no entiende nada». Desde
sus 32 años de experiencia como penalista,
el letrado considera injustificada la
medida: «Lleva en libertad 49 días con una
conducta intachable», dijo del antiguo
celador municipal.