L.A.T.
PALMA.- La primera visita
del president del Govern balear al Palma
Arena no pudo ser más positiva. Jaume Matas
miraba la pista y el complejo con una cara
que mezclaba asombro y satisfacción a
partes iguales, algo que él mismo se
encargó de confirmar posteriormente. «Era
la primera vez que venía a visitar estas
obras y tengo que reconocer que estoy
impresionado» dijo Matas que estuvo
acompañado en esta visita por la alcaldesa
de Palma Catalina Cirer, la Consellera de
Presidència I Esports Rosa puig y por el
director general d´Esports del Govern
Balear José Luis Ballester que fue el
encargado de mostrar los entresijos del
nuevo pabellón multiusos.
Una vez
vista la instalación desde el graderío era
el momento de bajar a la pista, la
casualidad hizo que en el mismo momento en
el que las autoridades estaban visitando la
instalación, Salvador Melià, integrante del
equipo nacional, llevaba a cabo un suave
entrenamiento. Ni corto ni perezoso, Jaume
Matas se arremangó los pantalones se quitó
la gabardina que portaba y se subió a una
bicicleta para comprobar de primera mano
las cualidades de la pista que albergará el
Mundial de ciclismo el próximo 29 de
marzo.
Tras la visita el máximo
responsable del Ejecutivo balear describió
las sensaciones que había tenido durante el
recorrido. «Creo que esta va a ser la
instalación deportiva más importante que se
ha hecho en Mallorca y es un paso más en la
modernidad de Palma», Matas recordó que
«este pabellón nos da no sólo la
posibilidad del Mundial , también podremos
hacer cualquier deporte indoor y nos
da la posibilidad de llevar a cabo
cualquier tipo de evento a nivel mundial en
la ciudad de Palma.
En cuanto a los
plazos de finalización de las obras y los
supuestos retrasos de las mismas, el
president del Govern indicó que «yo creo
que más que retraso ha habido adelanto, es
un milagro lo que se ha hecho. En febrero
de 2006 solo había movimientos de tierras y
ahora, casi un año después, el pabellón
está prácticamente acabado en un tiempo
récord».
Por otra parte Matas señaló
que «si por mi fuera no inauguraría ninguna
instalación» en clara alusión a las
posibles críticas que la oposición, a poco
tiempo de las elecciones autonómicas,
dedique a la visita realizada en el día de
ayer.