M.R.
SANTA MARGALIDA.- Antoni Del
Olmo no sólo ha renunciado a la Alcaldía de
Santa Margalida. Durante la Junta municipal
celebrada ayer por la noche, el primer edil
renunció a otros dos cargos vinculados
directamente a su partido. En primer lugar
dimitió como presidente de la Junta
municipal del PP; un cargo que asumirá a
partir de ahora Rafael Esterich.
Por
otra parte, el alcalde deja sus funciones
en el Comité Ejecutivo del PP a nivel
mallorquín. Toda esta batería de dimisiones
se traduce en lo siguiente: la figura de
Antoni Del Olmo se reducirá, a partir del
próximo jueves, a la de un simple militante
del partido.
Por otra parte, y tal y
como avanzó ayer este diario, será Aina
Rodríguez quien asumirá las riendas del
Consistorio una vez Del Olmo haya
formalizado su dimisión. Y ésta será el
próximo jueves, durante el transcurso de un
pleno extraordinario. Por la tarde, en otra
sesión plenaria, se designará a Rodríguez
como alcaldesa accidental.
Del Olmo
dejará prácticamente de tener relación
alguna con un partido del que ha llevado el
estandarte durante casi una década. Después
de que un medio local desvelara el
contenido de una cinta en la que,
presuntamente, el alcalde mantenía una
conversación acerca del cobro de comisiones
por la recalificación en su término
municipal, Del Olmo puso su cargo a
disposición del partido.
Sin
embargo, la cúpula popular lo animó
a seguir. El caso Andratx, no
obstante, ha alterado totalmente su ya
comprometida situación. Con el temor de que
el PSIB y la Fiscalía vuelquen alguna
derivación de la Operación
Voramar en Santa Margalida, los
populares se han visto obligados a
no correr con más riesgos.
Tres
causas abiertas
Y es que aunque
la Fiscalía ha archivado la famosa cinta,
pues no tendría validez ante un juez,
mantiene abierta la investigación sobre una
presunta trama de corrupción. Asimismo, Del
Olmo tiene otras tres causas abiertas por
presuntas irregularidades.
Por otra
parte, las reacciones de la oposición a la
renuncia del todavía alcalde de Santa
Margalida, Antoni del Olmo, tienen un
denominador común: «satisfacción».
Socialistas, nacionalistas, Independets de
Santa Margalida y EU-Els Verds coincidieron
ayer al apuntar que la dimisión del primer
edil es la opción más «coherente» frente a
la situación «insostenible» en la que, a su
parecer, se encuentra el Consistorio y
todos resaltaron en que ésta se debía haber
producido mucho antes.
El secretario
general del PSIB, Francesc Antich, aseguró
a Efe que el PP no debe preocuparse
de si estas supuestas corruptelas dañan la
imagen de su partido, sino que ha de
centrar su atención en cómo afectan a la
ciudadanía. Es por ello que pidió al PP que
«deje de lanzar cortinas de humo» y que
ofrezca explicaciones públicas. Ante las
acusaciones de persecución política por la
operación judicial desarrollada en el
municipio, Antich dijo: «Es un insulto a la
inteligencia de la gente».
Por su
parte, la vicepresidenta del Govern, Rosa
Estaràs, calificó la dimisión de Del Olmo
como un hecho «normal» que, a su parecer,
forma parte de la renovación del PP.