PALMA.- La vicepresidenta del Govern
balear, Rosa Estaràs, instó ayer a
instituciones y ciudadanía a cambiar por
medio de la educación las «estructuras
sociales» que otorgan una falsa
preeminencia al hombre sobre la mujer, con
el fin de evitar las muertes por violencia
sexista.
Estaràs hizo estas
declaraciones tras participar en un acto de
duelo por O.K.T. y J.J.B.R., las víctimas
del doble homicidio del sábado, y de
condena a la violencia sexista, móvil de
este crimen, convocado por el Govern balear
junto al Consolat de la Mar, sede de la
Presidencia de la Comunidad
Autónoma.
Tras guardar varios minutos
de silencio en compañía de las conselleras
de Presidencia, Rosa Puig, e Inmigración,
Encarna Pastor; la directora del Instituto
de la Mujer, Isabel Llinàs, y trabajadores
de la Administración pública, Estaràs
lamentó el primer caso mortal de agresión
machista registrado este año en Baleares.
«Debemos seguir combatiendo con todas
nuestras fuerzas, con políticas muy
coordinadas y transversales, esta lacra que
es la violencia doméstica», expuso Estaràs.
Sobre el hecho de que el presunto
homicida haya quebrantado una orden de
alejamiento, dictada en septiembre por un
juzgado de Palma, la vicepresidenta balear
señaló que este tipo de casos son
complejos, puesto que la propia mujer había
aceptado que el sospechoso volviera a vivir
con ella tras este mandato judicial.
Hijos y compañeros
En
lo que respecta a la muerte del supuesto
amante de la víctima, la también consellera
de Relaciones Institucionales indicó que,
en los casos de violencia sexista, todo lo
que envuelve a la mujer puede ser víctima
de las agresiones, lo que en ocasiones
afecta a los hijos o a sus compañeros.
Al respecto, señaló que «la
violencia doméstica no sólo tiene a las
mujeres como víctimas», sino «a toda la
sociedad».
Por su parte, la
directora del Instituto de la Mujer de
Baleares, Isabel Llinàs, resaltó lo
«injusto» de este caso, en el que la
incapacidad del presunto homicida, Augusto
F.V.R., por aceptar la independencia de su
mujer ha concluido de forma dramática.
Llinàs se refirió de este modo al
«sacrificio» realizado por O.K.T., de
nacionalidad ecuatoriana, para conseguir
que sus dos hijas, de unos 7 y 13 años, se
reunieran con ella en Palma, después de que
se les hubiera concedido recientemente el
permiso de residencia.
La directora
del Instituto de la Mujer destacó la
importancia de conseguir que las mujeres
que denuncien las agresiones no las
retiren, para que los procesos judiciales
puedan seguir en marcha. Asimismo, pidió a
la víctimas de la violencia sexista que
denuncien los quebrantamientos de las
órdenes de alejamiento y que no perdonen a
los agresores.
El Ayuntamiento de
Palma también celebró ayer otro acto de
duelo y condena por el doble homicidio en
la Plaza de Cort, junto a la sede del
edificio consistorial.
Y hoy, el
Lobby de Dones ha convocado un
manifestación a las 20:00 en la céntrica
plaza de Juan Carlos I (Plaza de las
Tortugas), en repulsa por el asesinato de
la mujer ecuatoriana y su pareja, un
ciudadano español acuchillados por el ex
marido de ella el pasado sábado en Son
Gotleu.