INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Una
decena de almenas medievales perteneciente
a una de las ocho torres con que contó la
histórica Almudaina de Gumara en el Castell
del Temple de Palma han aparecido en una de
las dos torres que aún se mantienen en pie
de esta construcción defensiva árabe.
Los trabajos de rehabilitación de
este inmueble, realizado a lo largo de este
último lustro por el promotor Fernando
Palazuelo, han permitido sacar a la luz un
testimonio arqueológico de primera magnitud
de la historia de Palma que, según las
primeras impresiones dadas a conocer ayer
por este empresario estarían datadas entre
los siglos X y XI. Se da la circunstancia
de que la semana pasada el Ayuntamiento de
Palma y este empresario sellaron un
principio de acuerdo por el que esta
edificación pasa a manos municipales tras
un convenio de permuta que hará posible la
futura recuperación de este espacio y su
posterior uso público. Será una vez que las
torres pasen un amplio proceso de
rehabilitación iniciado, precisamente, por
el citado empresario en 2001.
Las
históricas almenas de la Almudaina de
Gumama, pequeños pilares de piedra en esta
ocasión de sección triangular que coronaban
los muros de las antiguas fortalezas, han
sido encontradas en una de las dos torres
que sólo permanecen en pie y fueron
descubiertas después de un arduo proceso de
consolidación y cubierta del edificio donde
se hayan.
Unos trabajos para
recuperar este espacio que fueron
denunciados, como ayer el empresario reveló
por el grupo municipal de EU/EV, dado el
aumento en altura que suponían en la
edificación al haberse subido ligeramente
la cubierta de la torre, lo que permitió,
no obstante, visualizar las primitivas
almenas que estaban enterradas. Un sistema
de protección de la torre que ha permitido
conservar durante estos años lo que el
propio Palazuelo definió ayer como «un
yacimiento arqueológico de primer orden», y
a un equipo de trabajo supervisado por la
arqueóloga municipal sacar a la luz estos
restos históricos.
Se encuentran en
la sexta planta de un inmueble que hasta la
fecha ha permanecido cerrado a los
palmesanos, al ser de propiedad privada y
donde es posible percibir nítidamente la
riqueza histórica que acumula en cada una
de sus plantas. Las dos almenas que se
pueden contemplar desde la calle Temple
serían muy posteriores, siglo XIX. Además
de este hallazgo hay que destacar otras
novedades que alberga el inmueble como un
histórico pasadizo, pertinentemente
sellado, y que históricamente comunicaría
por el interior cada una de las ocho torres
de esta edificación en cuyo interior
estaría el recinto de la Almudaina de
Gumara.
Sistema de protección
Ayer en la visita a las obras el
gerente de Urbanismo, Juan José Ferrando,
indicó que aún está por definir si gran
parte de los trabajos realizados por este
empresario se tendrían que rehacer como el
sistema de protección adoptados en las
torres. Según Palazuelo la culminación de
la reforma de este inmueble, en principio,
destinado a vivienda se hubiera culminado
con poco más de 600.000 euros. Ahora en
manos de la administración habrá que ver a
cuánto asciende.
En teoría la
histórica Almudaina de Gumara datada entre
los siglos X y XI abarcaría todo el
perímetro de la calle Temple, Mateu Enric
Lladó y Socors y lo que hoy contemplamos
fue declarado, inicialmente, Bien de
Interés Cultural (BIC) en junio de 1931
siendo incluido, además, en 1949 en el
catálogo de protección de edificios y
elementos de interés histórico, artístico y
arquitectónico.
Según el catálogo
del mismo, el inmueble tenía previsto como
uso el de viviendas y locales, aunque en
esa fecha era una fortificación militar. El
pasado mes de marzo de 2005 el Consell lo
protegió con categoría de monumento.