El alcalde de Sencelles, Antoni Ferrer,
confirmó ayer que el celador municipal
inspeccionará esta misma semana el chalé de
Grosske para comprobar la existencia de
posibles irregularidades urbanísticas. Tras
adquirir el inmueble en la primavera de
2005, el político de Esquerra Unida
solicitó ante el Ayuntamiento una licencia
de obra menor para efectuar reformas
interiores que, en ningún caso, pueden
traducirse en una aumento de la superficie
construida.
Uno de los objetivos de
la inspección será, según indicó el alcalde
en declaraciones a EL MUNDO/El Día de
Baleares, comprobar si efectivamente la
obra ejecutada se corresponde con la
licencia o si, por el contrario, se ha
producido un aumento irregular de
volumen.
Por otro lado, Ferrer
confirmó que, antes de comprar la vivienda,
Grosske se dirigió al Ayuntamiento para
informarse sobre la situación urbanística
del chalé. Los inspectores confirmaron
sobre el terreno que se había producido una
ampliación ilegal, si bien esta
irregularidad había prescrito al haber
transcurrido más de ocho años.