M. A. RUIZ
PALMA.- No deja
de ser una forma de colonialismo cultural,
cuando no de intromisión en la política
interna de Baleares, desde una
Administración pública que carece de
competencias en las Islas. La Generalitat
de Cataluña repartió el pasado mes de
noviembre 338.000 euros (algo más de 56
millones de pesetas) entre nueve
asociaciones de Baleares, precisamente
aquellas que se han mostrado más combativas
con la política lingüística del Govern de
Matas, y muy especialmente con su apuesta
por el bilingüismo en las
instituciones.
El pretexto,
contribuir al desarrollo de aquellas
«iniciativas dirigidas a difundir y dar
prestigio a la cultura, la lengua y la
identidad catalana dentro de su ámbito
lingüístico», según consta en la resolución
firmada el pasado 28 de noviembre por Ramon
García-Bragado, secretario general del
Departamento de Presidencia de la
Generalitat que dirige el socialista José
Montilla.
La OCB
barre
No es ninguna sorpresa: de
estos 338.000 euros, la mayor partida,
200.000 euros (más de 33 millones de
pesetas), han ido a parar a las arcas de la
Obra Cultural Balear (OCB), presidida por
Jaume Mateu. Se trata de la misma
asociación que, durante la Nit de la
Cultura celebrada el pasado 16 de diciembre
en Alcúdia, denunció que el catalán se
encuentra «en estado de emergencia» en
Baleares debido a la política lingüística
del president Jaume Matas y del conseller
Francesc Fiol.
Otras ocho
asociaciones se han repartido los restantes
138.000 euros concedidos por la Generalitat
catalana a entidades de Baleares dedicadas
a «dar prestigio a la cultura, la lengua y
la identidad catalanas»: Joves de Mallorca
per la Llengua (35.000 euros), el Fòrum
Musicae (recibe otros 35.000 euros por
organizar el encuentro de la Orquesta de
Jóvenes Intérpretes de los Països
Catalans), el centro de servicios
lingüísticos Paraula (20.000 euros), el
Institut d'Estudis Eivissencs (12.000
euros), la Casa Catalana de Mallorca
(11.000 euros), el Casal Català de Menorca
(10.000 euros), el grupo de teatro infantil
y juvenil Sa Xerxa (5.000 euros), y la
Associació Cultural 8 d'Agost de Eivissa
(10.000 euros).
Al igual que la OCB,
Joves de Mallorca per la Llengua es una de
las entidades que más se han destacado por
combatir la política lingüística del Govern
de Matas. De los 35.000 euros (5,8 millones
de pesetas) que ha recibido de la
Generalitat, 20.000 euros se destinarán
presuntamente a «difundir y promocionar la
lengua», mientras que los 15.000 restantes
corresponden a la organización del
Acampallengua 2006, que tuvo como invitados
de excepción al futbolista del Barça
Oleguer Presas (quien se ha significado
públicamente por sus posiciones
independentistas) y el adolescente Èric
Beltrán, quien fue detenido por enviar
cartas amenazadoras a varias empresas, en
nombre de un imaginario Ejército del Fénix,
exigiéndoles que etiqueten sus productos en
catalán.
«Exterminar el
catalán»
El pasado mes de
noviembre (el mismo en el que la
Generalitat le concedió la subvención de
35.000 euros), Joves de Mallorca per la
Llengua denunciaba «la clara voluntad del
PP de exterminar el catalán en Baleares y
castellanizar a la
sociedad».
Esta asociación afirmaba
también el pasado mes de junio que el
decreto del trilingüismo impulsado por el
conseller Francesc Fiol para potenciar la
presencia de una lengua extranjera en las
escuelas constituye «el mayor paso atrás en
materia lingüística dado durante la
democracia» y aseguraba que el objetivo del
Govern es «criminalizar a la lengua
catalana, así como a quienes la utilizan y
defienden».
En cuanto a la Associació
Cultural 8 d'Agost, fue fundada en 2004.
Entre otras actividades, en agosto de 2005
organizó un concierto en patrocinado por el
Ayuntamiento de Eivissa, que se convirtió
en un acto de movilización contra la
política de autovías impulsada por el
Govern.