PEDRO BONET
PALMA.- El Mallorca B
levanta el vuelo. El filial bermellón,
después de un inicio de Liga titubeante,
empieza a ver la luz. Los rojillos ya son
segundos en la clasificación por méritos
propios y están colocados a tres puntos del
líder, el Eivissa. El cuadro de Jaume Bauzà
practica hoy por hoy el fútbol más
espectacular del campeonato de la Tercera
División balear. Los mallorquinistas
presentan una cifras que no dejan lugar a
dudas: en los últimos 12 partidos
disputados sólo han conocido la derrota en
una ocasión. Además, son el equipo más
realizador del campeonato, gracias al
olfato goleador de Chus, Toni Muñoz, Dani y
Nsue, y el menos goleado junto a la Penya
Deportiva.
La calidad de los
jugadores del filial bermellón no deja
lugar a dudas. Martí Crespí, Dani o el
propio Emilio Nsue ponen el toque de clase
en el equipo rojillo, mientras que otros
como el centrocampista Ernesto, Chus o el
pobler Martí Noceras se encargan de
trabajar seriamente en los otros aspectos
del juego.
El objetivo del filial,
tanto para la secretaría técnica que dirige
Nando Pons, como para el propio presidente
del club, Vicenç Grande, no es otro que
lograr el ansiado ascenso a Segunda
División B. En los últimos días han llegado
dos refuerzos importantes a Son Bibiloni,
como son el mallorquín Toni Coll, enrolado
hasta hace poco con el Eldense, de Segunda
División B, y un viejo conocido de la
afición mallorquinistas, como es el defensa
José Rodríguez. El jugador procedente del
Torrevieja ocupará, casi con toda
seguridad, la plaza del defensa cordobés
Wellington. Coll y José aportarán con el
tiempo cosas importantes al grupo. Por si
fuera poco, el club bermellón tiene a
prueba a dos jugadores comunitarios, uno
con pasaporte francés y otro de Costa de
Marfil.
La plantilla quiere logra el
título, ya que ello le permitiría esquivar
a los pesos pesados de los otros grupos y
medirse a rivales, a priori,
más asequibles. Cabe recordar que este año,
la fase de ascenso a Segunda División B
será con un sorteo puro, un objetivo
alcanzado después de muchos años gracias a
las gestiones del presidente de la
Federación de Fútbol de las Islas Baleares
(FFIB), Miquel Bestard. Esto supone no
tener que enfrentarse necesariamente a los
temidos equipos catalanes, murcianos y
valencianos. La plantilla, en caso de
lograr el campeonato, quiere dedicárselo a
Tomeu Serra, todavía muy presente en la
memoria tanto de aficionados y de los
propios jugadores.