ENRIQUE FUERIS
PALMA.-El Govern
balear y el Ayuntamiento de Palma han
convocado dos concentraciones para mostrar
su repulsa al doble crimen de Son Gotleu,
que el sábado acabó con la vida de Olimpia
Ketty Tomala y Jordi Báez Ripoll. Por su
parte, el Lobby de Dones de Mallorca ha
convocado con la misma motivación una
«concentración silenciosa» para mañana
martes a las 20.00 horas en la Plaza de las
Tortugas (Joan Carles I).
Ambas
víctimas perecieron a manos de Augusto
Fernando Vega Robalino, marido de Olimpia y
ecuatoriano al igual que ella. El ahora
detenido asestó varias puñaladas a sus
víctimas después de encontrarlos juntos en
el domicilio que ella habitaba y del cual
Augusto había sido expulsado escasos días
antes. Las heridas resultaron mortales para
ambos apuñalados.
Representantes del
Govern balear y del Institut de la Dona
llevarán a cabo un minuto de silencio a las
12.00 horas en el Consolat de la Mar. A la
misma hora hará lo propio la concentración
convocada por el Consistorio palmesano en
Cort.
Manifiesto
El
Lobby de Dones hizo un llamamiento a la
ciudadanía, «especialmente a los naturales
de Ecuador», para «expresar su rechazo a la
violencia machista». La asociación señala
que el hecho de «dejar de querer a la
pareja no ha de suponer un riesgo para la
propia vida», al tiempo que recuerda a las
tres víctimas mortales de la violencia de
género en 2006: Marie Sumi, Katherina
Glaser y Noura Hichou.
El acto será
presidido por una personalidad «de
reconocida trayectoria» cuya identidad aún
no ha sido confirmada y que se encargará de
poner voz al manifiesto de repulsa en
compañía de una representante del Lobby.
Asimismo, otras agrupaciones como Creients
i Feministes y el Grup d'Homes contra la
Violència de Gènere se sumaron a la
convocatoria.
Por otra parte, el
presunto autor del doble crimen, Augusto
Fernando Vega Robalino, de 37 años de edad,
pasará previsiblemente a disposición del
juez mañana, según informaron fuentes
policiales, después de haber pasado estas
dos últimas noches en los calabozos.
El ecuatoriano fue detenido escasos
momentos después de cometer el crimen, en
las cercanías del lugar y con las ropas
ensangrentadas. Nada más ser interceptado
por los agentes de la Policía Nacional,
Augusto confesó su culpabilidad.