ESTEBAN URREIZTIETA
SENCELLES.-
«Si mi chalé mide 680 metros cuadrados,
pongo mi puesto a disposición del partido y
me retiro». Eberhard Grosske replicó ayer
la información de EL MUNDO/El Día de
Baleares con este desafío. El portavoz de
Esquerra Unida-Els Verds (EU-EV) se
comprometió públicamente durante el
transcurso del Pleno municipal a abandonar
la política si su residencia tiene esas
dimensiones.
Bien, pues este
periódico reproduce hoy los documentos que
prueban de manera inapelable que el
complejo que habita el líder de izquierdas
tiene las medidas que apuntó la información
de este diario el pasado jueves. Esto es,
casi 700 metros cuadrados construidos. Una
cifra que contrasta con los tan sólo 312
metros cuadrados que ha declarado
oficialmente el edil ante el Registro de la
Propiedad número uno de Inca.
Por lo
tanto, Grosske habría ocultado a ojos del
Registro de la Propiedad un total de 368
metros cuadrados cuando su obligación, como
la del resto de ciudadanos, es acreditar
públicamente hasta el último metro
construido.
La cifra de 680 metros
cuadrados la ha fijado la Oficina del
Catastro, dependiente del Ministerio de
Economía y Hacienda, después de medir con
exactitud todas y cada una de las
construcciones que conforman la casa de la
familia Grosske. Así, el informe elaborado
por los técnicos del Ministerio explica que
el complejo está dividido en 4 partes
diferenciadas destinadas todas ellas a
«vivienda».
La principal cuenta con
unas dimensiones de 209 metros cuadrados; y
a ella le suman tres de 132, 193 y 40
metros cuadrados. A las edificaciones
residenciales añade la Oficina del Catastro
otros dos elementos más: una piscina de 24
metros cuadrados y un almacén de 82. La
realidad constatada y grafiada por el
Catastro contrasta con el contenido de las
escrituras presentadas por
Grosske.
Según la información que
obra en poder del Registro de la Propiedad
la casa del líder rojiverde «consta de
planta baja y planta piso con una
superficie total construida de 312,68
metros cuadrados». Esta superficie está
distribuida, siempre según el cabecilla de
EU-EV, de la manera que sigue. La «planta
baja» se extiende sobre «280,57 metros
cuadros».
Las mediciones del
edil
Por su parte, el altillo que
se eleva en la «planta piso», dispone de
«32,11 metros cuadrados». Y teóricamente,
sobre la parcela rústica de 6.458 metros
cuadrados que tiene a su nombre no hay nada
más.
Sin embargo, la sorpresa surge
al cotejar la última inscripción registral
no sólo con el informe del Catastro sino
con la realidad que se erige en la parcela
142 del polígono 18 del municipio de
Sencelles. Allí se encuentra la vivienda
principal, la constatada ante el Registro
de la Propiedad, revestida de piedra y
precedida por un porche. Pero esta casa
originaria ha crecido considerablemente por
cada uno de sus extremos.
«No
entro en detalles»
A ambos lados
de la residencia de los Grosske y adosadas
a ella se levantan una serie de
edificaciones que conforman el total de los
680 metros cuadrados con los que se han
topado los técnicos de la Oficina del
Catastro. En su bloc personal en internet,
Grosske, lejos de desmentir una sola línea
de lo publicado por EL MUNDO/El Día de
Baleares dijo: «No quiero entrar en
detalles sobre la información».
Eso
sí, pide una semana de plaza para dar una
«rueda de prensa» y explicar en ella la
situación administrativa en la que se
encuentra su complejo residencial. La
ausencia de argumentos la suplió con un
«¡cielos! Inda viene a por mí», en
referencia al director de este periódico. Y
añadió un interrogante: «¿Dónde ha quedado
ahora el supuesto idilio Grosske-EL MUNDO
que ha sido objeto de más de un
comentario?». En el mismo bloc reapareció
uno de los nuevos protagonistas de la
Piñata.
El ex portavoz del PSM en
Cort Pere Muñoz, al que el Consell de
Mallorca le lleva otorgados 160.000 euros
públicos en tan sólo 6 meses, aludió en su
mensaje a Grosske como «Eber» y le dio un
consejo: «Ni puto caso». «Estoy seguro de
que no eres un corrupto y de que EL MUNDO
miente», añadió el ex líder del PSM que
ahora se dedica a la realización de
programas de normalización lingüística para
la misma Maria Antònia Munar a la que
calificó hace dos años como corrupta.
La presidenta del Consell de
Mallorca le contestó entonces con dos
palabras: «Es tontito».
«Si de alguna
costa estoy seguro», abundó Muñoz en el
bloc de Grosske, «es de que no eres un
ladrón, un falsificador o un especulador».
«Esta gente de EL MUNDO está enferma, no
les hagas caso. Por eso yo rompí relaciones
con ellos y por eso no entendí que fueras a
un acto organizado por esta panda de
mentirosos».
Paradójicamente quien
encabeza las listas de EU-EV en Cort no
sólo arrastra irregularidades
administrativas sino que tiene instalada su
residencia habitual en la ciudad que
pretende gobernar. El portavoz de
izquierdas reside en un municipio que ni
siquiera es limítrofe con Palma. A unos
veinte kilómetros de la sede del
Consistorio.