ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- El
chalé del político mallorquín que más se ha
opuesto a las construcciones en suelo
rústico en Mallorca se encuentra en una
zona calificada por el planeamiento
urbanístico de Sencelles de la misma
manera. El chalé del líder de Esquerra
Unida-Els Verds (EU-EV) se levanta en un
terreno de 6.458 metros cuadrados integrado
en una parcelación rústica que proviene del
predio originario denominado como Son
Matet.
Valga como ejemplo que Grosske
ha liderado durante los últimos tiempos una
batalla contra las empresas de rent a
car radicadas en suelo rústico. De
hecho el edil de izquierdas llevó a los
tribunales a Cort por consentir esta
situación acusando a la institución que
dirige la popular Catalina Cirer de
«pasividad y connivencia con los
empresarios» de las empresas de alquiler de
vehículos.
Además, la casa de
Grosske supera hasta en seis veces las
dimensiones de la vivienda media en España.
Mientras el chalé del portavoz de EU-EV se
extiende sobre una superficie construida de
680 metros cuadrados, el español de a pie
está acostumbrado a vivir en pisos de no
más de 100 metros cuadrados. Esta es la
cifra media calculada por el Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS) en uno
de sus últimos informes y que durante los
últimos años ha descendido un 10%
situándose en algunas comunidades autónomas
en sólo 90 metros cuadrados.
Después
de entrevistar a 2.487 personas el
resultado obtenido refleja que el ciudadano
medio no puede acceder a una vivienda de
más de un centenar de metros cuadrados y de
más de un cuarto de baño. Si se compara el
chalé de Eberhard Grosske con las viviendas
tipo que propone la ministra socialista
Maria Antonia Trujillo para los jóvenes, la
desproporción resulta todavía
mayor.
El modelo de
Trujillo
La titular de la cartera
de Vivienda del Ejecutivo de José Luis
Rodríguez Zapatero es partidaria de que los
jóvenes residan en pisos de entre 25 y 30
metros cuadrados. Porque, según ella, «la
dignidad no se mide en metros cuadrados».
Dicho de otra forma, Trujillo plantea como
modelo en residencias 22 veces más pequeñas
que la que Eberhard Grosske adquirió el 3
de mayo de 2005 en Sencelles.