ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.-
El portavoz de Esquerra Unida-Els Verds
(EU-EV) en el Ayuntamiento de Palma vive en
un chalé de 680 metros cuadrados en el
municipio de Sencelles. Así lo refleja la
Oficina del Catastro, el organismo
dependiente del Ministerio de Economía y
Hacienda encargado de medir, a efectos
fiscales, todas y cada una de las
propiedades inmobiliarias en España.
Sin embargo, y a pesar de la
realidad que revela el catastro, Eberhard
Grosske tiene escriturados oficialmente en
el Registro de la Propiedad número uno de
Inca, al que está adscrita la zona donde
reside, tan sólo 312 metros cuadrados. O lo
que es lo mismo, menos de la mitad de lo
que mide en realidad la superficie que
habita.
La obligación de cualquier
ciudadano pasa por acreditar ante el
Registro de la Propiedad la realidad de su
parcela. Cada metro construido debe quedar
reflejado en la correspondiente nota
pública. De tal manera que si, como en este
caso, el complejo edificado tiene unas
dimensiones de casi 700 metros cuadrados,
esta misma cifra y no otra es la que
debería contener la escritura pública. Pero
en este caso se da la paradoja de que
Grosske ha optado por no
hacerlo.
Oficialmente la casa del
líder rojiverde «consta de planta baja y
planta piso con una superficie total
construida de 312,68 metros cuadrados».
Esta superficie está distribuida, según ha
declarado Grosske ante el Registro de la
Propiedad de Inca, de la manera que sigue.
La «planta baja» se extiende sobre «280,57
metros cuadros».
Por su parte, el
altillo que se eleva en la «planta piso»,
dispone de «32,11 metros cuadrados». Y
teóricamente, sobre la parcela de 6.458
metros cuadrados que tiene a su nombre no
hay nada más.
Sin embargo, la
sorpresa surge al cotejar la última
inscripción registral con la realidad que
se erige en la parcela 142 del polígono 18
del municipio de Sencelles. Allí se
encuentra la vivienda principal, la
constatada ante el Registro de la
Propiedad, revestida de piedra y precedida
por un porche.
Crecimiento
clandestino
Pero esta casa
originaria ha crecido considerablemente por
cada uno de sus extremos. A ambos lados de
la residencia de los Grosske y adosadas a
ella se levantan una serie de edificaciones
que conforman el total de los 680 metros
cuadrados con los que se han topado los
técnicos de la Oficina del Catastro. El PP
ya dudó públicamente de la legalidad de la
vivienda de Grosske el pasado mes de
octubre.
Su portavoz en el Consell de
Mallorca, Fernando Rubio, aseguró que
Grosske «no es la persona más legitimada
para dar lecciones de ética política a
nadie». Y puso como ejemplo el polémico
chalé de Sencelles, cuya situación legal
calificó como «dudosa». A pesar de que la
situación administrativa de la casa de
Grosske presenta irregularidades, Rubio
destacó que no tiene el más mínimo reparo
en «presentarse como el gran defensor del
suelo rústico y del Medio Ambiente».
Grosske aspira en las próximas elecciones
autonómicas y municipales a convertirse en
el nuevo alcalde de Palma.
Paradójicamente quien encabeza las
listas de EU-EV en Cort no sólo arrastra
irregularidades administrativas sino que
tiene instalada su residencia habitual en
la ciudad que pretende gobernar. El
portavoz de izquierdas reside en un
municipio que ni siquiera es limítrofe con
Palma. A unos veinte kilómetros de la sede
del Consistorio palmesano.
A pesar de
contar con estos antecedentes Grosske ya ha
aventurado que el Bloc en el que se ha
integrado obtendrá «un mínimo de seis
concejales» en la capital balear. Asimismo
augura que la formación política a la que
pertenece se convertirá en la coalición
«más útil» para los ciudadanos ya que
conseguirá, siempre según sus pronósticos,
una ciudad «más cómoda, agradable y
solidaria».
«El éxito del Bloc es
imprescindible para conseguir el cambio en
Palma y conseguir un Ayuntamiento honesto,
dialogante y participativo», manifestó
durante la presentación de su alianza
electoral con el PSM el pasado mes de
diciembre.
Según explicó Grosske, la
campaña que llevará a cabo la coalición
será «fresca, divertida y sostenible», con
la que «se suplirán los grandes gastos de
otros partidos con imaginación y
creatividad».
De este modo, tanto el
portavoz de EU-EV como la líder
nacionalista Nanda Ramón, y el resto de
miembros de ambas formaciones, como Antoni
Esteve y Marisol Fernández, hicieron un
recorrido en bicicleta por varias calles de
Palma antes de realizar estas
declaraciones.
Por su parte, Ramón,
durante el acto de presentación de las
candidaturas, aseguró que la coalición
«adquirirá el compromiso de dedicar la
mayoría del tiempo disponible en pasear por
la ciudad, a pie, en bicicleta o en
transporte público, y contactar
directamente con la gente». «Queremos
movilizar a los jóvenes votantes y a
quienes pretenden abstenerse,
ilusionándolos por el cambio», declaró.