GABRIELA CORRAZO
POLLENÇA.-El
municipio de Pollença se ha sumado a la
lucha contra el cambio climático y ha
incorporado el uso de biocombustible en su
flota de vehículos municipales. Con esta
iniciativa, que también ha adoptado
Llucmajor, el municipio ha dado sus
primeros pasos para formar parte del Foro
de Ciudades por el Cambio Climático.
Posa la teva gota contra el canvi
climàtic. Este es el lema de la campaña
que ha impulsado el área de Medio Ambiente.
Por un lado, ha implantado el uso del
biodiésel en los vehículos municipales y,
por el otro, fomentará el reciclaje del
aceite comestible que se usa tanto en casa
como en los comercios.
Esta campaña
favorecerá la reducción en un 80% de la
emisión de CO2 y significará un ahorro para
el ayuntamiento de 7.000 euros al año en
concepto de combustible. Así lo aseveró el
concejal de Medio Ambiente, Joan Comas.
Asimismo, facilitará la conservación del
alcantarillado ya que los aceites vertidos
al desagüe provocan graves problemas al
llegar a la depuradora.
Pollença se
ha erigido como el municipio pionero de la
zona norte de Mallorca en incorporar un
combustible no fósil derivado de aceites
vegetales. Comas, señaló que con esta
campaña «hacemos una apuesta por la
reducción de emisión de CO2 y la
utilización de enrgías renovables en el
municipio». Además la campaña de
recolección de aceite usado en casas y
comercios permitirá «cerrar el ciclo» y
transformar el aceite que se desecha en
combustible no contaminante.
La
recolección de este aceite se hará en el
domicilio de quienes llamen al área de
Medio Ambiente. Los interesados tendrán que
haber recolectado el aceite ya usado en
botellas de dos litros, en tanto que los
comercios que quieran colaborar dispondrán
de recipientes de mayor volumen.