INDALECIO RIBELLES
PALMA.- En año
electoral hay colectivos que no pierden la
oportunidad de intentar sacar
tajada. Los taxistas de Pimem
liderados por Gabriel Moragues iniciaron
ayer su particular pulso contra el equipo
de gobierno de Catalina Cirer y amenazaron
con no recoger pasajeros el fin de semana
en el Paseo Marítimo, la zona más popular
de la noche palmesana.
El motivo
para esta nueva polémica que vienen
planeando entre bambalinas desde hace
varias semanas, son los supuestos problemas
a los que se tienen que enfrentar los
taxistas cada fin de semana para recoger a
los pasajeros que solicitan sus servicios
en esta zona de la capital.
Viernes
y sábado sólo está permitido allí parar en
los estacionamientos autorizados tras
admitir Cort una petición realizada desde
este colectivo con la finalidad de agilizar
la circulación del tráfico en la avenida
Gabriel Roca.
Ahora parece que la
medida no es del agrado de todo el
colectivo y la patronal Pimem quiere más,
aunque no se sabe bien qué. De hecho el
edil de Transportes, Carlos Veramendi,
lleva negociando más de un mes con Moragues
la adopción de toda clase de propuestas
para mejorar la situación, como ayer
reconocía el concejal al que le sorprendía
la noticia y que, en primer lugar, pedía
calma a esta patronal.
«Creemos que
esta medida es precipitada y que tendrían
que haber pensado en las consecuencias que
esto puede tener para los usuarios antes de
anunciarla», manifestó el concejal de
Tráfico del Ayuntamiento de Palma.
Veramendi se mostró en todo momento
dispuesto a estudiar todas las propuestas
que se están presentando y «los técnicos
están comprobando si es posible aplicarlas
y si están dentro de la legalidad antes de
tomar alguna decisión en firme», agregó el
concejal.
El
aeropuerto
Entre la batería de
medidas que se pedían desde el colectivo
liderado por Moragues para mejorar la
seguridad de esta zona, figuraban algunas
tan llamativas como la de ubicar guardias
de seguridad privados en las paradas de
taxis más conflictivas, algo de dudosa
legalidad. Una de las opciones que el
Ayuntamiento de Palma está barajando para
mejorar el servicio es la instalación de
pasarelas peatonales en las paradas,
similares a las que hay en el aeropuerto,
para intentar poner un poco de orden entre
los usuarios a la hora de coger un taxi por
la noche. Precisamente el aeropuerto es uno
de los puntos clásicos de conflicto para la
población que no encuentra siempre el mejor
servicio en este espacio donde hay
profesionales que rechazan cumplir con los
servicios de menos kilometraje.