La alcaldesa de Palma, Catalina Cirer,
se mostró ayer «orgullosa» de la
inauguración del parque de Sa Riera y
rechazó las críticas del grupo municipal
socialista sobre la falta de vegetación en
este espacio público, que sostuvo que
«necesita tiempo» para que los árboles
plantados crezcan.
Cirer recalcó en
una rueda de prensa que este parque es «una
obra importantísima» para la ciudad, cuya
ejecución, remarcó, había sido «reclamada
desde hacía más de 30 años» por sus
habitantes. El parque de Sa Riera «se
proyectó hace 30 años» y el Ayuntamiento
«ha sido capaz de terminarlo», continuó
Cirer, quien reiteró que este espacio es
«una gran obra» que «mejorará» a medida que
pase el tiempo, informó Efe.
La alcaldesa de Palma aseguró que ha
recibido comentarios elogiosos sobre este
espacio y se mostró convencida de que
cuando los árboles que han sido plantados
crezcan la percepción de los ciudadanos
mejorará.
Veinticuatro horas después
de su inauguración en la mañana del pasado
domingo, ayer cientos de palmesanos
acudieron al parque en su segundo día de
apertura al público. El espacio de mayor
éxito volvió a ser ayer la zona de juegos
infantiles, una reproducción del Castillo
de Bellver que Cort incorporó al parque a
petición del público. Además de toda clase
de espacios esta zona libre albergará en su
interior restaurantes, guarderías,
instalaciones deportivas, zonas de baños y
un aparcamiento subterráneo. Tras más de
tres años en obras el Parc de Sa Riera
recibió el pasado diez de diciembre a sus
primeros visitantes y el pasado domingo fue
abierto al público. La popular Cuña Verde
ha supuesto una inversión de 31 millones de
euros de los que el 50% lo aportaron a
partes casi iguales el Ministerio de Medio
Ambiente y Cort.