INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El Parc
de Sa Riera inaugurado ayer se ampliará en
un 50% durante la próxima legislatura donde
el Ayuntamiento de Palma tiene previsto ya
iniciar los trabajos para completar su
extensión. A los 120.000 metros cuadrados
inaugurados a bombo y platillo el pasado
domingo, con excelente acogida por la mayor
parte de visitantes, pronto habrá que
añadir 150.000 metros cuadrados más que
completarán la que ya es la mayor zona
verde de la capital balear tras el Bosque
de Bellver.
La propuesta de
ampliación de este espacio vendrá incluida
en el programa electoral del PP para los
próximos comicios de mayo. Frente a la
superficie ya estrenada, el Ayuntamiento de
Palma tiene en este caso la ventaja de que
la mayor parte de la extensión pendiente
contemplada ya ha sido expropiada en años
anteriores por lo que los trámites para el
inicio de los trabajos serán más ágiles. El
único problema que presentan estos terrenos
añadidos, que vienen ya incluido en el
proyecto básico de diseño de la denominada
Falca Verde realizado por el urbanista
Ribas Piera es la liquidación del antiguo
canódromo palmesano. Cort tiene aún que
abonar una millonaria indeminización a sus
propietarios.
Una sentencia del mes
de abril pasado del Tribunal Superior de
Justicia de Baleares obligó al Ayuntamiento
de Palma a pagar por esta instalación,
ubicada en los terrenos de esta zona verde
y ya expropiados, un total de 14 millones
de euros.
El canódromo a
pagar
Antes de iniciar los
trabajos de la segunda fase del Parc de Sa
Riera cuyo coste se calcula entre 25 y 30
millones de euros, el Consistorio tendrá
que liquidar la deuda pendiente por esta
instalación.
La fórmula elegida para
pagarlo es la de utilizar todo el
crecimiento urbanístico remanente previsto
por el Plan Territorial de Mallorca (PTI)
para Palma, entre 11 y 16 hectáreas, para
negociar con los promotores a los que se
les recalifiquen terrenos la imposición de
una carga económica que se destinará al
pago del canódromo.
Toda vez que el
Consistorio pague la indemnización por
estas instalaciones deberá iniciar las
negociaciones con otras administraciones
para que ayuden en la financiación de este
proyecto. Ayer el teniente de alcalde,
Rodrigo de Santos, no descartaba que el
Ministerio de Medio Ambiente participe en
la ampliación del parque, aunque también
podría barajarse una colaboración desde el
Govern balear. Frente a la primera de las
opciones de realizar en cuatro fases el
parque, lo que sí está ya decidido es que
las obras que restan se acometerán en una
única segunda fase en un parque que contará
con pasarelas para comunicar ambas laderas
de Sa Riera.