Ha pasado ya más de un año y nada se
sabe sobre el origen del vertido de aceite
y combustible que el pasado mes de
noviembre de 2005 se descubrió en la
colársega del puerto de Maó a pesar de que,
cuando aconteció, todas las
administraciones se comprometieron a
investigarlo.
La principal
hipótesis que se barajaba en aquel momento
era que empresa o un particular había
tirado aceite y combustible por el desagüe.
Entonces, la Administración General del
Estado en Menorca apuntó que el vertido
podría incurrir en un «delito ambiental» ya
que lo que flotaba en el mar eran «vertidos
ilegales» de «materiales peligrosos».
Las aguas llegaron al puerto
tras una avería en el sistema de propulsión
provocada como consecuencia de la lluvia.