PALMA.- La Conselleria de Educación y
Cultura desconoce cuándo podrá tener
completada la valoración de los daños que
causó el viernes el incendio que quemó tres
naves del polígono de Son Fuster que
empleaba para almacenar patrimonio, si bien
confía en que no haya «más sorpresas»
respecto a los materiales dañados, informa
Efe.
Así lo explicó una
portavoz de la Conselleria, departamento
que guardaba en las naves industriales dos
artesonados mudéjares de 50 metros
cuadrados cada uno que fueron pasto de las
llamas, así como libros, archivos y
maquinaria de imprenta antigua. Uno de los
artesonados procedía de Can Verí y era
propiedad del Govern balear, mientras que
el otro, procedente de Sant Gaietà, era de
titularidad estatal.
La misma fuente
precisó que la dirección del Archivo de
Mallorca ha proporcionado a la Conselleria
una lista en la que figuran los elementos
patrimoniales que, en un principio, se cree
que han resultado dañados.
Antes
del 31 de enero
Las tres naves
que se quemaron pertenecían a la
Conselleria de Educación y Cultura, que las
tenía que vaciar antes del 31 de enero
puesto que las había cedido al Ayuntamiento
de Palma, de modo que había retirado con
anterioridad el diferente material
patrimonial y arqueológico del interior de
las naves.
En un principio, se
sospechó que el incendio, registrado en la
madrugada del pasado viernes, pudo haber
sido provocado, aunque más tarde cobró
fuerza la hipótesis de que había sido
originado debido a un cortocircuito, dada
la antigüedad de la instalación eléctrica
de las tres naves.