PALMA.-La banda de traficantes de hachís
desarticulada el domingo en Mallorca con la
detención de nueve marroquíes y la
aprehensión de 7.000 kilos de esta droga
habría introducido en la Isla y distribuido
después por Europa durante 2006 unas 20
toneladas de pasta de cannabis, según la
Guardia Civil.
El Instituto Armado
indicó ayer en un comunicado que la
operación, llamada Tuarej, se inició
a finales del pasado mes de septiembre y
continúa abierta, puesto que tres personas
se hallan huidas desde el domingo tras
escapar de los agentes que requisaron la
droga almacenada por los narcotraficantes
en una finca de Manacor.
Una vez
detectada la actividad de esta
organización, los investigadores supieron
de la llegada a la Isla de varios
ciudadanos marroquíes, por lo que
sospecharon que era inminente la llegada de
un gran alijo de hachís.
En la
madrugada del domingo, los integrantes de
la banda desembarcaron en la zona de Calas
de Mallorca, dentro del municipio de
Manacor,con el alijo posteriormente
aprehendido y lo trasladaron hacia la finca
que usaban para almacenar la droga.
Entonces intervino la Guardia Civil, que
detuvo a seis miembros del grupo que se
habían trasladado hasta Palma en dos
vehículos y a otros tres presuntos
traficantes alojados en un hostal de la
capital balear.
Además de los 7.000
kilos de hachís hallados en el almacén de
la banda, la Guardia Civil requisó a los
detenidos 50.000 euros en metálico, una
furgoneta y tres coches de
alquiler.
Los investigadores
consideran que el cabecilla de la
organización es Abderrazzak G., de 32 años,
al que se relaciona con varios alijos
descubiertos en Tarragona, Murcia y
Alicante. Las otras ocho personas detenidas
son todas marroquíes.