LOURDES REYNÉS
PALMA.-El 2007 no
ha arrancado con buen pie en lo que a
víctimas en las carreteras de las Islas se
refiere. Ayer, un hombre falleció como
consecuencia de un choque frontal con otro
vehículo a la altura del kilómetro dos que
une la carretera que va desde Sencelles a
Inca.
La ocupante del otro vehículo,
que fue rescatada por los Bomberos de
Mallorca al quedar atrapada en su interior,
resultó herida leve y fue trasladada a la
Clínica Planas donde se recupera de las
heridas. Al lugar del accidente se
trasladaron los equipos de emergencias y
sanitarios que nada pudieron hacer por
salvar la vida del otro conductor que murió
en el lugar de los hechos según informaron
fuentes del 112 y el 061 a este
diario.
Este grave siniestro se suma
al accidente mortal ocurrido el pasado
domingo en la isla de Menorca donde una
joven de 30 años murió al volcar su
vehículo como consecuencia de una salida de
la vía en la carretera que une Ciudadella y
Mahón. Dos víctimas mortales de tráfico
acontecidas en el archipiélago balear en
tan sólo 48 horas.
Trágico
suceso
El último accidente
mortal ocurrido en las carreteras de las
Islas tuvo lugar el pasado 22 de diciembre
y se saldó con la muerte de tres personas
en la autovía de Inca al chocar también
frontalmente dos vehículos. En aquel
trágico suceso, perdieron la vida un joven
matrimonio y un varón de mediana edad que
viajaba junto a su hijo que resultó
gravemente herido.
A pesar de la
entrada en vigor del carnet por puntos el
pasado 1 de julio, que ha reducido el
índice de siniestralidad en las carreteras
del país, el balance de este comienzo de
2007 en Baleares es alarmante. También
resulta trágico el alto número de
fallecidos a causa de la no utilización de
los dispositivos de seguridad como el
casco, el cinturón o las sillitas para los
niños a pesar de las advertencias y las
campañas de la dirección general de tráfico
al respecto.
Para reducir el índice
de víctimas mortales en las carreteras,
Baleares contará con un sistema de radares
fijos a partir del próximo verano. Un total
de cinco dispositivos estarán instalados en
Mallorca, dos en Menorca y otros tantos en
Eivissa.
El objetivo de estos
radares fijos es reducir la primera causa
de muerte en carretera: los excesos de
velocidad. Y es que un total de 26 de los
88 accidentes mortales registrados en las
carreteras baleares durante el pasado año
tuvieron en el exceso de velocidad su causa
directa. Así, uno de cada cuatro accidentes
mortales ocurridos en el Archipiélago
durante el pasado año tuvieron en el exceso
de velocidad su principal causa.