MARIONA CERDÓ
PALMA.- Unió
Mallorquina sacó ayer en el pleno del
Consell de Mallorca toda la artillería
pesada para cargar con fuerza contra su
socio de gobierno, el Partido Popular.
Todos los desmarques que se habían
producido en las sesiones plenarias
anteriores se quedaron en una mera
anécdota. El partido de Maria Antònia Munar
votó a favor de todas las mociones de la
oposición -incluso de una que reclamaba la
dimisión del conseller de Interior y
secretario general del PP, José María
Rodríguez, y la comparecencia del president
del Govern, Jaume Matas por su
«implicación» en el caso Andratx- y
pegó un duro tirón de orejas al
Ayuntamiento de andritxol, gobernado por
los populares.
En cambio, el
PP aguantó estoicamente los embates de UM.
Muchos esperaban que los populares
respondieran al partido de Munar apoyando
la creación de una comisión de
investigación sobre las subvenciones
concedidas por la institución insular, una
política bautizada por este periódico como
la Piñata. Pero no, el PP se mantuvo
fiel a su socio de gobierno hasta las
últimas consecuencias.
«A mí me
duele más que a nadie que se pida la
dimisión de mi secretario general, pero en
política, para ser bueno, no sólo se debe
saber pegar sino también encajar, y a pesar
de que el corazón nos diga lo contrario,
nosotros cumplimos escrupulosamente los
pactos por disciplina y convicción
democrática», se justificó el conseller
popular Miquel
Munar.
Moción
conjunta
La moción en cuestión,
presentada de forma conjunta por PSOE, PSM
y EU-EV, solicitaba textualmente «la
dimisión del conseller de Interior [José
María Rodríguez] por su actuación en el
denominado caso Andratx» y la
comparecencia del president del Govern,
Jaume Matas para dar «explicaciones
públicas sobre su implicación en este
caso». La propuesta salió adelante con los
votos de UM, que dejó al PP en
minoría.
Pero la cosa no se quedó
ahí, porque UM se volvió a desmarcar del PP
en la siguiente moción, presentada por
EU-EV y relativa a la protección de la
Serra de Tramuntana. El texto reclamaba en
líneas generales que el Consell instara al
Govern a ampliar el ámbito de protección de
esta zona de Mallorca, una posibilidad a la
que siempre se ha negado el Ejecutivo
balear. Al igual que en la moción
precedente, UM volvió a dejar al PP en
minoría y posibilitó que la propuesta
saliera adelante.
Pero el partido de
Maria Antònia Munar les tenía reservada aún
otra sorpresa a sus compañeros de barco.
Ocurrió ya por la tarde, durante la
presentación de las propuestas de
resolución del debate de política general
de la institución, celebrado el pasado día
15 de enero.
Concretamente, el PSOE
propuso que la institución insular tomara
«las acciones legales pertinentes para
restituir las competencias en materia de
urbanismo y ordenación del territorio que
la Ley de Capitalidad de Palma ha
retirado». Cabe recordar que esta ley ha
sido elaborada por el Govern, aprobada en
el Parlament con los votos de UM y apoyada
por Cort. Sin embargo, UM no tuvo problemas
en votar sí a la propuesta
socialista y volver a dejar solos a los
populares.
«Votaremos que sí a
que el Consell recurra y adopte las medidas
oportunas para que se le devuelvan las
competencias urbanísticas en lo que se
refiere a la Ley de Capitalidad de Palma»,
sentenció el uemita Francesc Buils.
«No votaremos en contra de lo que
establecimos en el Parlament», se limitó a
asegurar Miquel Munar.
Propuestas
del PSOE
Lo mismo ocurrió con
otras dos propuestas de resolución del
PSOE, las cuales reclamaban al Govern que
cediera al Consell las competencias de
agricultura, ganadería pesca, fomento y
promoción y ordenación del turismo:
salieron adelante con los votos de PSOE,
PSM, EU-EV y UM y con la oposición del PP,
partido mayoritario en la
cámara.
Curiosamente, y a pesar de
que se aprobó recurrir la Ley de
Capitalidad, la propuesta de protección de
los edificios de la estación del tren, ya
anunciada por este periódico, se quedó sin
votar. Se trata de dos temas muy
relacionados, ya que con la entrada en
vigor de la nueva legislación, el Consell
perdería la potestad de proteger estos
inmuebles.
Sin embargo, un fallo de
recuento del secretario insular obligó a
repetir la votación. Y puesto que el
resultado era de empate a 15, era precisa
la presencia de la presidenta Maria Antònia
Munar para que ejerciera su voto de
calidad. Pero, sorprendentemente, la líder
de UM no apareció en el momento de volver a
efectuar la votación. Y pese a las
reiteradas peticiones del secretario, Munar
no se decidió en ningún momento del pleno a
ordenar la mencionada repetición.
Por
otra parte, el pleno del Consell también
aprobó, con los votos de PP y UM, el Plan
de Obras y Servicios (POS) de este año, que
subvencionará con 10.900.200 euros un total
de 120 obras municipales, en medio de las
críticas del PSM, que criticó la exclusión
de Esporles del programa.
La
propuesta, que por primera vez incluye al
Ayuntamiento de Palma, al que la
institución insular aportará 40.000 euros
para la mejora del iluminado público, contó
con la abstención del PSIB-PSOE y con el
rechazo del PSM y EU-EV.
«Es la
primera vez en la historia que un municipio
queda fuera de estas ayudas», criticó
Bernat Aguiló (PSM), quien se mostró
convencido de que esta exclusión obedece a
una «vendetta política» por la
moción de censura que presentaron el PSOE y
el PSM en la localidad para echar del
gobierno a PP y UM.
Los
nacionalistas llegaron a presentar una
enmienda contra estos hechos, que fue
rechazada por PP y UM, informa
Efe.
El Plan de Obras y
Servicios permitirá en 2007 la ejecución de
10 obras hidráulicas, 17 actuaciones de
dotación de servicios y pavimentación de
calles, 8 obras de mejora o construcción de
edificios municipales, 3 obras deportivas,
4 mejoras de caminos municipales y 4 obras
de iluminado público.
Las obras
subvencionadas dentro de este programa
están catalogadas como A o B en función de
lo prioritaria que sea su ejecución,
mientras que el porcentaje de la ayuda que
se asigna a cada actuación, que oscila
entre el 27 y 90%, depende entre otros
factores del tamaño del municipio.
También hubo críticas de la
oposición a la hora de aprobar las bases
reguladoras de las subvenciones del
servicio de promoción de la gente mayor y
para los deportistas individuales, clubes y
entidades de Mallorca.
Andreu
Crespí, del PSOE, criticó la
«discriminación» que sufren algunas
asociaciones de mayores y pidió que haya
«garantías» de que las subvenciones se
concederán a partir de criterios objetivos.
Por su lado, la representante de
EU-EV, Margalida Rosselló, echó en cara que
la comisión que evalúa las ayudas para los
deportistas sea «demasiado política».