J.M.D.L.
EIVISSA.- El Ayuntamiento
de Sant Josep procedió ayer a decretar la
demolición de una edificación ilegal y a
imponer una multa a su propietario por
valor de 8.800 euros al considerar que se
trata de una obra «ilegalizable» que no
cumple con la legislación
vigente.
Concretamente se trata de
una guardería que el propietario de un
establecimiento turístico de Cala de Bou,
situado en la calle es Caló, empezó a
construir sin la preceptiva licencia
municipal y sin respetar el retranqueo con
la finca colindante al que obliga la
normativa vigente en Sant Josep.
Nada
más comenzar los trabajos el propietario
del terreno colindante interpuso una
denuncia en el Ayuntamiento quien, tras la
visita al lugar de los celadores, procedió
a la paralización de las obras.
Sin
embargo, el dueño del establecimiento
hotelero hizo caso omiso a la orden de
paralización y continuó con los trabajos
hasta su total conclusión.
Su vecino,
afectado directamente por esta obra ilegal,
continuó denunciando los hechos ante el
Consistorio, además de ponerlos en
conocimiento del Consell Insular, de
Fiscalía y e incluso del Defensor del
Pueblo, órgano éste que remitió un escrito
al Ayuntamiento de Sant Josep para
recordarle su obligación de no permitir en
su territorio ningún tipo de edificación
que no se ajuste a la
legalidad.
Finalmente, y tras varios
años de tramitación, la empresa que
gestiona el citado establecimiento hotelero
deberá proceder a su demolición y a abonar
una multa al Consistorio equivalente al
100% del valor de la construcción
ilícita.