EL
MUNDO
EIVISSA.- Tal y como se
venía rumoreando en las últimas semanas, el
ex secretario general de la Federación
Socialista de las Pitiüses, Roque López, ha
presentado finalmente su dimisión de los
cargos que, hasta ayer, tenía en el
Gobierno de su adversario dentro del
partido, Xico Tarrés. López dirige las
áreas municipales de Deportes y
Participación Ciudadana.
Los
comentarios sobre la renuncia fueron
insistentes en Eivissa a lo largo de toda
la jornada. López, sin embargo, lo negó
durante la mañana: «Eso no es verdad». Por
un problema de índole familiar, el
socialista rehusó seguir hablando con este
periódico, aunque sí insistió en que no
pensaba dimitir como concejal del Gobierno
municipal de Vila.
Nada más lejos de
la realidad, a la vista de lo sucedido
horas más tarde. Según confirmaron fuentes
del PSIB citadas por los Servicios
Informativos de IB3, Roque López presentó
la dimisión «cerca de las 15.00 horas». Un
dato cuya veracidad, sin embargo, el
Consistorio de Vila no quiso afirmar.
Fuentes cercanas a López, sí
reconocieron a este periódico la veracidad
de la noticia y añadieron que el ex
secretario general de los socialistas
pitiusos no sólo abandona el Ayuntamiento,
sino que, incluso, ha decidido dejar la
isla para trasladarse a Madrid.
Las
mismas fuentes señalaron que, con su
dimisión, López no ha puesto en peligro la
gobernabilidad del Consistorio. Aclararon,
eso sí, que «ninguno de los socialistas que
queda en la lista» presentada por el Pacte
en 2003 le sustituirá. «Todos han
renunciado», indicaron.
De ser
cierto, accedería al Gobierno del
socialista Tarrés la candidata de ExC al
Parlament balear, Marian Suárez, de
Esquerra Unida, según señalaron otras
fuentes.
Con la dimisión de Roque
López, que se hará efectiva el próximo día
30, se cierra una de las crisis más graves
de las atravesadas por la Federación
Socialista de las Pitiüses en los últimos
años.
Elegido por una abrumadora
mayoría secretario general del partido en
Eivissa y Formentera, López intentó
reflotar el PSOE, para recuperar la
identidad de la formación, diluida en el
Pacte Progressista.
Su negativa a
dar cabida a quienes apostaban por la
reedición de la coalición a cualquier
precio, le granjeó los primeros enemigos,
que también criticaron el hecho de que
fuera un peninsular el que dirigiera la
formación.
López se negó,
prácticamente desde los inicios de su
mandato, a que Xico Tarrés pudiera ser
candidato al Consell Insular. O volvía a
liderar la lista del PSOE al Ayuntamiento
de Eivissa o no tendría cabida en el nuevo
proyecto. Tarrés, airado, movió los hilos
hasta conseguir que las direcciones
nacional y autonómica del PSOE se pusieran
de su parte, imponiéndole como número uno
de la lista al Consell Insular y, con ello,
dando vía libre a la formación de una nueva
alianza con el resto de partidos de la
Izquierda ibicenca e independientes. Aunque
la escenificación de la designación daba a
entender que la dirección del partido
apoyaba la candidatura, la realidad era muy
diferente. Poco tiempo después, Roque López
abandonaba la ejecutiva de la Federación
Socialista y, ahora, el Ayuntamiento.