LUIS ÁNGEL TRIVES
PALMA.-Ramón
Calderón tuvo ayer un día ajetreado. A su
participación en el foro de EL MUNDO/el día
de Baleares se unió su visita al Consolat
de La Mar para ser recibido en audiencia
por el president del Govern Balear Jaume
Matas. El mandatario blanco y Matas se
reunieron durante más de 30 minutos, tiempo
en el que hablaron del partido del domingo
entre Mallorca y Real Madrid y sobre
posibles colaboraciones entre el club
madrileño y el Ejecutivo balear. Algo que
visto lo visto dio resultado ya que el
propio Calderón anunció tras la reunión la
creación de una escuela de integración
social y deportiva del club que preside en
la isla.
Esta instalación será
especial ya que como confirmó ante los
medios el propio Calderón «será la primera
que el Real Madrid tenga fuera del ámbito
de la Comunidad de Madrid». En cuanto a la
firma de ese acuerdo, que se firmará con la
Fundación Real Madrid, el mandatario blanco
señaló que «se hará en las próximas
semanas».
Posteriormente Ramón
Calderón explicó las funciones de ese tipo
de escuelas. «El Govern nos cederá unas
instalaciones para abrir esta escuela donde
hijos de inmigrantes, se relacionan con
hijos de españoles permitiéndoles paliar de
esta manera los efectos, a veces negativos,
que produce la integración en la
sociedad».
De la audiencia mantenida
con Jaume Matas, en la que Calderón hizo
entrega a Matas de una miniatura del
Santiago Bernábeu, señaló el presidente del
Real Madrid que «es una visita que se
enmarca en las que vengo haciendo en las
comunidades que jugamos». Sobre lo hablado
con el presidente del Ejecutivo balear dijo
que «ha sido muy agradable, le he dicho al
presidente que le dimos un pequeño disgusto
aunque él me ha dicho que fue un disgusto
muy grande».
Pese a lamentar la
derrota del Mallorca dijo Calderón que el
triunfo del domingo «era nuestra
obligación» aunque mostró su satisfacción
por el trato recibido en la isla.
«Esperamos venir más veces porque el
público, a pesar del disgusto, nos recibió
de forma extraordinaria aunque vuelvo a
decir que era nuestra
obligación».
Dicho esto Ramón
Calderón dejó claro que una vez acabados
los 90 minutos todo queda en el campo. «Le
deseo al Real Mallorca que se mantenga en
Primera División, que estoy seguro que lo
hará y dé muchas alegrías a los aficionados
que también estoy seguro que se las
darán».
Con estas palabras dejó clara
su admiración por un equipo que puso contra
las cuerdas a los Cannavaro, Robinho y Van
Nistelrooy. Una vez finalizada su
comparecencia ante los medios el presidente
del Real Madrid abandonó el Consolat de la
Mar con la misma cautela que mostró durante
su encuentro con las peñas madridistas en
el Pueblo Español.
Y es que la semana
que acabó el domingo ha sido una de las más
difíciles que ha pasado desde su llegada a
la presidencia blanca.